Una parlamentaria de Tanzania ha pedido que se realicen controles para determinar si sus colegas varones han sido o no sometidos a la circuncisión, un procedimiento conocido por reducir el riesgo de transmisión del VIH.

Jackline Ngonyani dijo que a los diputados que no hayan sido circuncidados se les debería exigir que se sometan al procedimiento.

Su sugerencia dividía las opiniones entre sus colegas.

El VIH se considera una amenaza importante para la salud pública en Tanzania. Alrededor del 70% de la población masculina está circuncidada.

Se cree que alrededor del 5% de la población adulta de Tanzania está infectada por el VIH, lo que la convierte en la decimotercera tasa de infección más alta del mundo, según las cifras de 2016.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) dice que la circuncisión reduce el riesgo de que los hombres heterosexuales contraigan el VIH en un 60%.

Varios países africanos que luchan contra la epidemia del VIH han lanzado campañas para animar a los hombres a someterse al procedimiento, que consiste en extirpar quirúrgicamente el prepucio del pene.

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La Sra. Ngonyani hizo los comentarios durante un debate en el Parlamento sobre cómo frenar la propagación del VIH en el país.

Su sugerencia fue respaldada por el diputado Joseph Selasini.

En la vecina Kenia, algunos altos cargos políticos se sometieron voluntariamente al procedimiento en 2008 como una forma de animar a los hombres de sus comunidades a hacer lo mismo.

Sin embargo, el diputado Joseph Kasheku se opuso a la propuesta de la Sra. Ngonyani, calificándola de grosera e invasiva.