junio 24, 2024
colon irritable

Todo lo que necesitas saber sobre el colon irritable

El Síndrome de Intestino Irritable, mejor conocido como “Colon Irritable”, es un cuadro recidivante y crónico. Este se caracteriza por presentar fuertes dolencias abdominales, así como ciertas modificaciones en el ritmo intestinal que derivan en estreñimiento o diarrea. En ocasiones también puede estar acompañado de distensión abdominal, sin presentar alteraciones morfológicas o infecciones.

Los mayores problemas que ocasiona se relacionan mucho con la calidad de vida de los pacientes. Estos presentan diversas  limitaciones y síntomas que afectan diferentes aspectos sociales, laborales, físicos y de salud.

En estos casos, es ideal que los pacientes dispongan de toda la información necesaria sobre esta patología y sus síntomas. Actualmente, en España se ha popularizado el libro Vive bien con colon irritable, una referencia de gran relevancia para quienes sufren de esta enfermedad. El mismo tiene para ofrecer datos útiles sobre el control de los síntomas y las recomendaciones más acertadas provenientes de profesionales en la materia.

¿Te gustaría conocer más sobre el colon irritable y los diferentes aspectos que cubren a esta patología abdominal? Pues quédate bajo estas líneas que vamos a ello.

¿Qué síntomas presenta el colon irritable?

Las dolencias abdominales pueden llegar a ser difusas o localizadas puntualmente en la sección inferior del abdomen. Por lo general no es irradiado, se presenta como un cólico punzante y opresivo, aunque también puede llegar a ser moderado o con una intensidad leve. Este llega a presentar una duración máxima de dos horas, dolencias que llegan a aliviarse después de la defecación y que tiende a disminuir al conciliar el sueño.

El comienzo o la presencia de estas dolencias se relacionan generalmente con la necesidad de defecar. Pero también llega a ser perceptible a través de los cambios de frecuencia o consistencia de las deposiciones. Siendo este último el motivo por el cual la mayoría de los pacientes las relacionan con la ingesta de alimentos en mal estado.

Las alteraciones en el ritmo intestinal se pueden manifestar con un alto énfasis en forma de diarrea o estreñimiento, incluso de ambas maneras.

En lo que respecta al meteorismo y la distensión abdominal, se van desarrollando progresivamente y se refieren como “exceso de gases”. Otros síntomas comunes pueden ser las náuseas, la saciedad precoz luego de comer, vómitos y dolores torácicos. Sin mencionar otros más graves como la presencia de moco en las deposiciones y la sensación de evacuaciones incompletas.

¿Qué causa el colon irritable?

En la actualidad, aún no se conoce algún mecanismo preciso que permita explicar el por qué los pacientes con esta patología sufren de tales síntomas de manera crónica y recidivante.

Basándonos en un punto de vista general, lo que se presume y demuestra mayormente es que hay alteraciones de motilidad presentes y una sensibilidad digestiva que se ve influenciada por aspectos psicológicos.

Pero esto no culmina aquí, pues también se han propuesto otras alteraciones que pueden llegar a influir en esta afección. Algunas de estas son las intolerancias alimentarias, factores genéticos, alteraciones hormonales o la gastroenteritis.

¿Quiénes pueden padecer de colon irritable?

Esta patología llega a presentar una predilección bastante clara por las mujeres, siendo posible que cualquier mujer tenga entre un 14% y 24% de posibilidades de sufrirla. En cambio, los hombres tan solo presentan un porcentaje que oscila entre el 5% y el 19%.

En lo que respecta a la edad, esta tiende a hacerse presente antes de cumplir los 35 años, y su incidencia comienza a disminuir a partir de los 55 años, tanto en hombres como en mujeres.

Tiende a ser más común en aquellos pacientes que sufren de otras patologías digestivas funcionales, sobre todo la dispepsia o molestias no ulcerosas en el estómago. También en mujeres que presentan alteraciones ginecológicas como la dismenorrea, y enfermedades psiquiátricas como la esquizofrenia, bulimia o depresión.

¿Cómo se puede diagnosticar el colon irritable?

El diagnóstico de esta enfermedad está basado en una historia clínica bastante minuciosa que se acompaña con una exploración física. De esta forma es que se estima la posibilidad de tratar cada uno de los casos del Síndrome de Intestino Irritable o SII.

Estos diagnósticos, conocidos como “de sospecha”; culminan al efectuar múltiples pruebas complementarias. Siendo esto necesario para permitir el descarte de otras patologías orgánicas existentes.

Algunas de las pruebas de las cuales se hace mención son los análisis generales y específicos sobre orina, heces y sangre. Aunque también se consideran los estudios radiológicos de abdomen, las ecografías abdominales, colonoscopias y sigmoidoscopias.

Finalmente, depende de los síntomas que se presenten y la edad de cada uno de los pacientes, son determinadas las pruebas que más se adecuen para dar con un diagnóstico preciso y certero.

¿De qué manera es tratado el colon irritable?

Ya una vez el paciente ha comprendido los aspectos más básicos de su afección y haya podido dar respuesta a la mayoría de sus dudas se procede con el siguiente paso. Este se basa en el inicio de múltiples tratamientos que van a depender de la intensidad y naturaleza que presenten los síntomas.

Entre algunas de las posibilidades que se manejan en la actualidad están, primeramente, las medidas higiénicas y dietéticas respectivas. Estas se ven sustentadas por una valoración específica realizada por unidades de nutrición y dietética. El  objetivo de estas será el de diseñar una dieta balanceada y justa para cada uno de los casos.

Cuando los síntomas presentan una mayor intensidad, lo recomendado es indicar un tratamiento farmacológico que se enfoque en el control del síntoma predominante. Por lo general este tiende a contenerlo por un lapso de tiempo limitado de entre 2 y 3 horas. Algunos de estos tratamientos farmacológicos son los siguientes:

  • Espasmolíticos o inhibidores de espasmos
  • Procinéticos o estimulantes de la motilidad
  • Laxantes
  • Antidiarreicos
  • Ansiolíticos
  • Antidepresivos

Finalmente, son contempladas otras alternativas de carácter terapéutico como pueden ser la acupuntura, la psicoterapia o la hipnoterapia.

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