junio 24, 2024
residuos sanitarios

Todo lo que necesitas saber sobre los residuos sanitarios y su gestión

La correcta gestión de residuos sanitarios se ha convertido en uno de los puntos de mayor relevancia en materia medioambiental en todo el planeta dada la crisis sanitaria del COVID-19 que azotó al mundo. Es indispensable tener conocimiento de cómo se deben clasificar los residuos sanitarios, recogerlos y gestionarlos de una forma efectiva, minimizando los riesgos, tanto para el medio ambiente como para el bienestar humano, siempre cumpliendo con todas las normativas legales involucradas.

¿Qué conocemos como residuos sanitarios?

En la actualidad, los residuos sanitarios y su gestión, se consideran como aquellos elementos que son el resultado de actividades y centros sanitarios, tanto de atención humana como animal sin importar el estado en el que se encuentre. También se le puede considerar como residuos sanitarios a todos los envases y residuos de envases que pudieran haber contenido este tipo de residuos.

Según lo aclarado pueden considerarse como actividades sanitarias todas estas y, por ende, son generadoras de residuos sanitarios las que te presentaremos a continuación:

  • Centros de experimentación animal.
  • Clínicas.
  • Centros y servicios sanitarios.
  • Hospitales
  • Centros de medicina preventiva.
  • Centros de salud.
  • Centros de obtención y manipulación de productos biológicos.
  • Consultas médicas.
  • Laboratorios de análisis clínicos.

 

¿Cómo se clasifican los residuos sanitarios?

Las regulaciones en lo que concierne a los residuos sanitarios pasa a ser de competencia autonómica, por lo que vienen a ser las Comunidades Autónomas quienes desarrollan normativas sobre su clasificación y gestión. Todo ello ocurre al no existir una normativa estatal general que trate en específico estos materiales.

El resultado de esto es que se presente una clara diferencia en la clasificación de los residuos sanitarios, así como en sus pautas de gestión que se deben seguir sobre los mismos en función de cada Comunidad Autónoma y las normativas de desarrollo que posean. En la actualidad son 14 las Comunidades de este tipo que presentan una legislación aprobada con la cual es regulada su gestión.

Con carácter general y en pro de atender la tipología de los residuos sanitarios que se pueden generar en un centro, podemos encontrar los diferentes tipos de residuos sanitarios:

  • Restos humanos y cadáveres.
  • Asimilaciones a los residuos domésticos como el cartón, envases, papel, residuos de oficina, entre otros. Por lo general son residuos que no llegan a presentar un riesgo vinculado pues son completamente asimilables a los residuos urbanos.
  • Residuos radiactivos o contaminados por este tipo de sustancias.
  • Residuos químicos o que sean susceptibles a producir cierto tipo de contaminación química.
  • Residuos biosanitarios de características no infecciosas cuya gestión también se puede asociar a los residuos asimilables a los urbanos, ya que no producen riesgo de infecciones como vendajes, guantes o gasas.
  • Residuos de medicamentos citostáticos y citotóxicos caracterizados por los riesgos mutágenos o carcinógenos.
  • Residuos biosanitarios que pueden presentar riesgos de infección, donde se incluyen residuos punzantes y cortantes, aunque estos últimos no presenten riesgos de infección.

Las disparidades legislativas producen que cada una de las Comunidades Autónomas llegue a establecer clasificaciones y normativas de gestión propias, pero en cualquiera de los tipos de residuos generados corresponde a cualquiera de las tipologías mencionadas.

Lo más común es que los residuos sanitarios sean clasificados por grupos según la escala de peligrosidad que van desde el Grupo I hasta el IV, siendo los primeros los asimilados a urbanos y los últimos los residuos catalogados como peligrosos.

La recolección de los residuos sanitarios

Para efectuar una gestión óptima de residuos sanitarios lo primero a considerar es la ejecución de una recogida efectiva de los mismos mientras se atienden las normativas básicas que minimicen su riesgo.

A pesar de que no haya una normativa específica, puesto que cada comunidad regula sus normativas, sí que hay ciertas praxis que se recomiendan:

  • Envases de uso único.
  • Envases cerrados herméticamente.
  • Correcta segregación de residuos según su tipología.
  • Recogidas inmediatas.
  • Los envases de recogida deben cerrarse y almacenarse en espacios adecuados.
  • Si los envases están deteriorados, deben ser reenvasados.
Compartir
Dejar un comentario

Noticias Médicas