Parece que cada vez hay más concienciación en la sociedad sobre las consecuencias y efectos negativos del consumo de alcohol en los consumidores. Pero podemos ir más allá, y hablar de las consecuencias negativas del consumo de alcohol en el feto de una embarazada: conozcamos el Síndrome alcohólico fetal.

  1. ¿Qué es el síndrome alcohólico fetal?
  2. Diagnóstico del SAF
  3. Otros riesgos en hijos de madres alcohólicas
  4. Fisiopatología del SAF
  5. Tratamiento para el SAF

¿Qué es el Síndrome alcohólico fetal?

El consumo de alcohol por parte de una embarazada durante la gestación del feto produce muchos riesgos para el bebé, entre ellos el riesgo de desarrollar el síndrome alcohólico fetal, que son un grupo de malformaciones y defectos tanto físicos como mentales y del comportamiento. Generalmente el SAF se produce en el primer trimestre del embarazo ya que el feto es más susceptible de sufrir malformaciones, pero el peligro de desarrollar SAF se extiende a lo largo de todo el embarazo. Si es sabido que la afirmación de “el alcohol en cierta medida es beneficioso para la salud” es falsa -ya que el consumo de alcohol no es saludable en ninguna dosis- mucho más perjudicial es durante un embarazo.

Diagnóstico del SAF

No es fácil diagnosticar este trastorno ya que los rasgos faciales cambian con la edad y dependen mucho de la etnia a la que se pertenezca. Pero generalmente el individuo con síndrome alcohólico fetal debe cumplir alguno de estos puntos:

  1. Deficiencia en el crecimiento, ya sea prenatal o posnatal.
  2. Desórdenes del Sistema Nervioso Central: anormalidades neurológicas, retraso del desarrollo psicomotor, daño intelectual o anormalidades en la estructura cerebral.
  3. Anomalías faciales como: microcefalia, ojos rasgados, labrio superior plano y delgado, escaso surco nasolabial y aplanamiento facial en el tercio medio.

Cabe señalar que para diagnosticar SAF al hijo, debe documentarse el alcoholismo de la madre. Cosa que dificulta su diagnóstico, además de lo señalado anteriormente.

Otros riesgos en hijos de madres alcohólicas

Los hijos de madres alcohólicas, además de SAF, tienen más riesgo de sufrir TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad), desórdenes del lenguaje, y afectación del sistema motor, por ejemplo.

Entre otras cosas, se ha observado que necesitan hasta tres veces más asistencia psicológica que el resto de niños, y las patologías que suelen presentar son: TDAH, depresión, enuresis, trastornos de ansiedad, fobias e hiperactividad. Esto repercute en su rendimiento escolar y por extensión en sus relaciones sociales.

El consumo abusivo de alcohol también produce efectos adversos como: mayor riesgo de aborto en el embarazo, desprendimiento de placenta prematura, parto prematuro y/o muerte fetal súbita.

Fisiopatología del SAF

Al atravesar el alcohol todas las membranas biológicas -también la placenta- la sustancia llega al feto ya que este no dispone de las enzimas necesarias para eliminar la droga, por lo que ésta pasa a su torrente sanguíneo. El primer efecto nocivo del consumo de alcohol durante el embarazo es la deficiencia en el crecimiento del feto ya que la función primaria de la placenta que es proveer de nutrientes al feto, deja de producirse. Es posible que el feto sufra microcefalia (reducción del volumen del cerebelo); en cuanto al sistema inmune, es probable que los hijos de alcohólicas sean más vulnerables a infecciones ya que la exposición del feto al alcohol aumenta los corticoides.

Tratamiento para el SAF

El Síndrome alcohólico fetal es un trastorno crónico, pero para el que existen tratamientos de intervención temprana que mejoran el desarrollo del niño. Las mejores opciones de tratamiento incluyen medicamentos para evitar algunos síntomas, terapias cognitivo-conductuales para modificar comportamientos y conductas, capacitación para los padres respecto de la enfermedad, y otros enfoques alternativos.