Hablar del carcinoma epidermoide es referirnos a un tipo de tumor que es maligno y también resulta ser un tumor muy destructor, y que aparece en nuestra piel como una especie de cáncer como producto de estar muy expuestos a la luz solar la que todos sabemos no es apropiada para que pasemos mucho tiempo expuestos a sus rato porque lo que nos tae este tipo de consecuencias.

Aparece en nuestro cuerpo de diferente forma así como tmbien en diferentes grados de destrucción de la zona donde nos aparece concentrado, y como todo cáncer esto nos trae muchas complicaciones y padecimientos que son irreversibles en nuestra salud, por lo que no tiene cuera solamente podemos tener  controlado  y eso que dependiendo del grado avance que haya tenido en el momento de que nos fue detectado.

La verdad es que como seres humanos hemos tenido que enfrentar este tipo de padecimientos a lo largo de nuestra historia, porque se tienen registros de que desde tiempos antiguos hemos venido padeciendo este tipo de cáncer y otros más algunos más dañinos que otros como el caso del carcinoma epidermoide que es uno de los tipos de cáncer más agresivos y sobre todo destructivos que hemos enfrentado los seres humanos a lo largo de nuestro existir.

Edad más frecuenta para que aparezca el carcinoma epidermpoide

Este tipo de cáncer se ha podido comprobar que es más frecuente en las personas que ya pasan de los 60 años de edad, pero se han registrado casos en niños que no pasan de los 12 años lo que ha motivado un mejor y más amplio estudio por parte de la sociedad científica que están en constante búsqueda  de una salida que nos permita escapar de este tan agresivo cáncer, que nos destruye poco a poco internamente.

Hoy en día existen los medios necesarios para poderlo detectar muy a tiempo pero muy frecuentemente cometemos el erros de buscar ayuda hasta que ya no hay mucho que puedan hacer por nosotros, de esa manera es imposible que podemos vencer esta enfermedad, sobre todo cuando estamos expuestos de una manera constante a los rayos del sol lo que es producto muchas veces del tipo de geografía en el que vivimos, por ejemplo las personas que viven en ecuador son muy propensas a padecer este tipo de cáncer.

Típicamente el carcinoma epidermoide, se nos presenta como padecimiento en las zonas de nuestra piel que más exponemos al contacto directo con los rayos del sol, pueden ser en nuestras manos, en nuestro cuero cabelludo, así como también el ano y en nuestros genitales aunque no los mantengamos tan expuestos como los otros miembros que igualmente  sufren de la aparición de este cáncer.

Síntomas del carcinoma epidermpoide

Sus síntomas son muy característicos ya que nos trae como consecuencia la aparición de llagas en nuestra piel, así como la aparición  de una piel escamosa y muy áspera que por las mismas característica puede llegar a romper nuestra piel y convertirse en otra llaga más lo que nos resulta muy doloroso e incómodo, sobre todo cuando aparece en una zona que nos resulta muy incómodo hasta el poder sentarnos de una manera normal.

Los factores que nos someten al riesgo de contraer este tipo de cáncer pueden ser el tener una piel de tez blanca o clara lo que es igual, así como también, el pasar jornadas de tiempo de forma continua bajo los inclementes rayos del sol, así como el uso de las camas bronceadoras nos ponen muy expuestos al cáncer de la piel, también no podemos dejar de mencionar a la quemadura producto de los rayos del sol.

Así mismo todo lo que podemos considerar como una lesión cutánea, en fin todos las causas probables para que nuestro cuerpo sufra de carcinoma epidermoide, están relacionados con la exposición continua y directa con los rayos que emite el sol hacia la tierra ya que es un tipo de energía de mucho poder de alcance, por lo que no pierde su intensidad aunque en algunas zonas de la tierra caen  con mayor dureza y violencia que en otras.

Para concluir te podemos resumir que hablar de carcinoma epidermoide es hablar de cáncer en la piel lo que nos cusa una apariencia que tenemos escamas en nuestra piel las cuales se van cayendo en la medida que se van secando, lo que nos causa además de los dolores propios de la enfermedad una apariencia nada agradable ante los demás , pero podemos evitarnos este mal momentos si tratamos de no exponernos mucho tiempo al sol, y tratar siempre de una manera responsable de protegernos lo más posible del sol y mantener nuestra piel hidratada de manea constante.