junio 20, 2024
amniocentesis

Que debes saber sobre la amniocentesis

La amniocentesis consiste en extraer líquido amniótico de la cavidad uterina e la mujer embarazada. Este procedimiento se realiza a partir de la semana número 16 de la gestación. Se realiza una punción del abdomen con una aguja que traspasa la pared abdominal y llega al útero. 

En el líquido que se extrae se analizan células del embrión, con la intención de detectar ciertas anomalías cromosómicas o genéticas. 

La más común de estas anomalías cromosómicas es el síndrome de Down, caracterizado por la presencia de tres cromosomas 21 (trisomía 21) en lugar de dos. 

Además el examen de los cromosomas de las células tomadas durante la amniocentesis permite identificar muchas otras anomalías cromosómicas, que no conducen necesariamente a trastornos graves, y algunas enfermedades genéticas como 

  • La fibrosis quística.
  • La sordera congénita. 
  • El síndrome del cromosoma X frágil.
  • La distrofia muscular de Duchenne.
  • También es posible determinar la paternidad del feto. 

En la primera parte del embarazo, una vez pasada la fase de alegría, el primer pensamiento de la pareja es siempre comprobar la salud de la madre y del bebé. El primer control se realiza casi siempre entre las 6 y las 8 semanas de gestación, es decir, entre 2 y 4 semanas después de la falta de menstruación. 

No es una prueba dolorosa

Esta prueba no amerita la aplicación de anestesia. Lo que siente la mujer en su piel y en su interior, es muy similar a una extracción de sangre de rutina. Pensar que la amniocentesis duele, es solo un factor psicológico que obviamente a algunas mujeres les traiciona, pues se trata de una punción que va directo al saco donde se acurruca su futuro bebé.

Prevención

En el caso de que la madre tenga sangre del tipo Rh negativo, de inmediato el médico tratante debe realizar una profilaxis con inmunoglobulinas anti-D. Este procedimiento es indicado para prevenir que se formen anticuerpos que actúan contra las células sanguíneas del feto. 

Después de realizar la amniocentesis la mujer debe regalarse un buen descanso. Unas 24 horas le servirán para activarse, sin embargo debe evitar a toda costa realizar esfuerzos, recordando que la prueba a la cual ha sido sometida es bastante invasiva.

¡Importante¡

Si después de realizada la prueba, la mujer llegara a tener algún derrame vaginal de líquidos o de sangrado e incluso si aparecieran molestias abdominales, debe acudir de inmediato al médico tratante. Por otra parte, debe estar vigilante de que los movimientos fetales no hayan tenido ningún cambio considerable. 

Se realizará una consulta posterior a la prueba 

Esta se realiza para discutir las implicaciones del resultado y ayudar a la pareja a evaluar la mejor decisión a tomar. 

Si la mujer decide continuar con el embarazo, es recomendable contar con el apoyo de los profesionales sanitarios para elegir el lugar más adecuado para el parto y concertar los tratamientos específicos para las necesidades del bebé. 

Si la decisión fuera interrumpir el embarazo, mediante un aborto terapéutico, recibirás información sobre dónde y cómo realizar la cirugía en función de la semana de gestación.

¿Existen riesgos con la prueba?

Así como hay muchos beneficios de hacer esta prueba, también hay algunos riesgos. Es importante conocerlos antes de proceder a hacerla. 

  • Puede haber una pérdida del líquido amniótico a través de la vagina.
  • Si hubiese una mala praxis, podría causar una lesión al feto.
  • Si se realiza el procedimiento en el segundo trimestre de gestación, puede haber riesgo de aborto espontáneo.
  • Puede ocurrir que la sangre del feto penetre en el torrente sanguíneo de la madre y esto es contraproducente si la madre es tipo de sangre Rh negativo y el feto positivo. Por ello al finalizar la amniocentesis se aplica una inyección de inmunoglobulina.
  • También pueden ocurrir infecciones transmitidas al feto, aunque siempre se somete a la madre a test prenatales previos para determinar que no sea portadora de hepatitis C, toxoplasmosis o VIH

Amniocentesis: cuándo hacerla

¿Cuándo debe realizarse la amniocentesis y cuándo no? Se trata de una prueba invasiva de diagnóstico prenatal recomendada para las mujeres con factores de alto riesgo de anomalías cromosómicas en el bebé. Es un procedimiento invasivo y tiene un riesgo de aborto de hasta el 0,5%.

Este tipo de examen se suele prescribir a las mujeres que

  • Más de 35 años: hay más posibilidades de que el feto tenga alteraciones cromosómicas cuando la madre es mayor.
  • Familiarizados con los casos de anomalías cromosómicas/ hereditarias: la prueba también se recomienda si la embarazada tiene antecedentes familiares de síndrome de Down.
  • Se le realizó una prueba doble (combinación de ecografía y pruebas bioquímicas) y se comprobó que tenía un índice de riesgo elevado.
  • Haber contraído enfermedades infecciosas como el citomegalovirus, el parvovirus B19, la toxoplasmosis o la rubéola.
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