Un estudio reciente sugiere que la atención plena puede ser una herramienta prometedora para ayudar a las mujeres menopáusicas que luchan contra la irritabilidad, la ansiedad y la depresión.

Varios estudios han encontrado que la atención plena puede ayudar con una buena salud psicológica.

La palabra “prestar atención” ha estado de moda en los últimos años, pero ¿qué es exactamente?

En pocas palabras, es la capacidad de una persona para concentrarse en el momento presente.

Desafortunadamente, nuestras mentes vagan con demasiada frecuencia en el pasado o en el futuro, y podemos estresarnos.

Cuando somos conscientes, en cambio, observamos nuestros pensamientos sin juicio; nos volvemos más conscientes de quienes somos, y aprendemos a apreciar el presente.

¿La atención plena puede ayudar durante la menopausia?
La menopausia es el momento en la vida de una mujer cuando sus períodos menstruales cesan, marcando el final de los años reproductivos. La mayoría de las mujeres llegan a la menopausia entre los 45 y 55 años de edad.

Las mujeres que experimentan la menopausia también pueden tener sofocos, cambios de humor, ansiedad y depresión.

Según el Congreso Americano de Obstetras y Ginecólogos, alrededor de 6,000 mujeres llegan a la menopausia todos los días en los Estados Unidos, y estiman que para el 2020, el número de mujeres que serán mayores de 55 años será de 46 millones.

A medida que aumenta la esperanza de vida, muchas mujeres pasan hasta la mitad de su vida en la etapa posmenopáusica. Con estas cifras en mente, es cada vez más importante encontrar maneras de ayudar a las mujeres menopáusicas a lidiar con esta delicada fase.

Un estudio de la Clínica Mayo que aparece en Climacteric: El Journal of the International Menopause Society, descubrió que la atención plena puede resultar en que las mujeres experimenten menos síntomas menopáusicos.

“En este estudio, encontramos que las mujeres de mediana edad con mayores puntuaciones de atención plena experimentaron menos síntomas menopáusicos”, señaló el Dr. Richa Sood, internista general de la Clínica Mayo, especialista en salud de la mujer y autor líder del estudio.

La atención plena como tratamiento
Alrededor de 1,700 mujeres de entre 40 y 65 años de edad participaron en el estudio; la Clínica de Salud de la Mujer de la Clínica Mayo en Rochester las atendió entre el 1 de enero de 2015 y el 31 de diciembre de 2016.

Los participantes llenaron cuestionarios que clasificaron sus síntomas, el nivel de estrés que percibieron para sí mismos y la atención.

Los resultados mostraron que las mujeres con puntuaciones de atención más altas tenían menos síntomas, pero el impacto de la atención no fue el mismo en todos los síntomas. Por ejemplo, los investigadores no asociaron el impacto positivo de la atención plena con menores puntuaciones de los síntomas de sofocos y sudoración.

El Dr. Sood cree que la razón por la que el prestar atención no tuvo ningún efecto sobre estos síntomas específicos es que tienen más que ver con la personalidad individual. La atención plena tuvo un efecto positivo en las puntuaciones de los síntomas de irritabilidad, depresión y ansiedad en mujeres menopáusicas de mediana edad.

“La meta durante los momentos de atención no es vaciar la mente, sino convertirse en un observador de la actividad de la mente mientras se es amable consigo mismo. El segundo paso es crear una pausa. Respira hondo y observa tu propio espacio, pensamientos y emociones sin juzgarte. La calma resultante ayuda a disminuir el estrés”, explica el Dr. Sood.

En conclusión, el equipo de investigación dice que sus hallazgos sugieren que la atención plena podría convertirse en una herramienta útil para ayudar a las mujeres que experimentan la menopausia y que luchan contra la ansiedad y la depresión.

El Dr. Sood afirma que el área de investigación necesita más estudios para confirmar la efectividad de este método. Sin embargo, debido a que sabemos que el prestar atención es beneficioso para la salud psicológica, los médicos podrían comenzar a discutir el uso de la atención como una opción potencial de tratamiento para las mujeres menopáusicas.