junio 24, 2024
melanoma

Melanoma: detalles que debes saber

En los últimos años, ha aumentado la incidencia del melanoma, el cáncer de piel más agresivo. Todo lo que debe saber

El melanoma es un cáncer de piel peligroso y agresivo. Afecta a la media de la población joven. El riesgo de aparición del melanoma cutáneo está vinculado a factores fenotípicos, ambientales y genéticos.

Melanoma: enfermedad de cuello blanco

Las personas con riesgo de desarrollar melanoma son las de piel clara y ojos verdes/celestes. Tienen muchos lunares y antecedentes familiares de melanoma. El melanoma también se denomina «enfermedad de cuello blanco», ya que afecta sobre todo a quienes nunca se exponen al sol, salvo 15 días al año en que se van de vacaciones y toman el sol sin protección y en las épocas de mayor concentración de rayos UV.

La prevención puede marcar la diferencia

Quienes se queman repetidamente a lo largo de los años son más propensos al melanoma. Para prevenirla, primero hay que evitar las quemaduras y los eritemas solares. La regla es no exponerse al sol desde el mediodía hasta las 3 de la madrugada, sino preferir las horas anteriores y posteriores a la franja de intensidad de los rayos UV. Además, utiliza siempre una crema solar con FP 50+ y recuerda renovarla cada 2 horas y después de cada baño.

Si se diagnostica en sus primeras fases, el melanoma suele tener un pronóstico favorable y solo requiere extirpación quirúrgica. Por otro lado, su manejo se hace más complejo cuando se diagnostica en un estadio más avanzado, a pesar de que las opciones de tratamiento han aumentado y mejorado desde hace unos años.

Al exponerse al sol y a las lámparas UV, es bueno utilizar cremas protectoras. También es conveniente realizar periódicamente una autoinspección cuidadosa de los lunares de la piel y, si se detecta alguna anomalía, acudir al dermatólogo lo antes posible.

Es una buena idea programar visitas periódicas para evaluar la evolución de lunares y manchas, mediante el mapeo de lunares.

Compruébalo. Cartografía de lunares

La cartografía de lunares, realizada por el dermatólogo, permite saber si uno o varios lunares cambian de aspecto con el tiempo y se vuelven peligrosos, para poder extirparlos quirúrgicamente y evitar su degeneración en melanoma: de hecho, el pronóstico es más favorable cuanto más precoz es el diagnóstico y menos extendido está el tumor. 

Este procedimiento consiste en la adquisición digital de imágenes macroscópicas y dermatoscópicas de los lunares. Se obtienen con una cámara especial equipada con una lente que se apoya en cada lunar para captar imágenes no visibles a simple vista.

Las fotografías dermatoscópicas de los nevus se numeran y luego se archivan para poder compararlas con las de los meses o años siguientes y así poder ver signos de cambios, incluso los no visibles a simple vista.

Los síntomas del melanoma: ¿dónde aparece y cómo reconocerlo?

El melanoma es una neoformación cutánea que difiere de un lunar normal en una serie de características morfológicas precisas.

En primer lugar, puede ser asimétrica y con bordes dentados. Además, mientras que los lunares tienen un color único y homogéneo, el melanoma puede presentar una coloración no homogénea denominada discromía.

El diámetro también es algo a tener en cuenta: normalmente los lunares alcanzan un diámetro máximo de 6 mm, mientras que los melanomas pueden alcanzar un tamaño mayor y crecer en poco tiempo.

Por último, la evolución de cualquier lunar o mancha en la piel debe mantenerse bajo observación: un crecimiento muy rápido, sangrado, picor o la presencia de nódulos o zonas enrojecidas son elementos que pueden indicar la presencia de un melanoma y deben ser evaluados por un dermatólogo.

Compartir
Dejar un comentario

Noticias Médicas