junio 13, 2024
extracciones dentales

Los tratamientos dentales más frecuentes

¿Cuántas son las personas que tienen que ir al dentista y lo van posponiendo? Si tuviéramos que levantar la mano, seguro que veríamos unas cuantas elevadas. Pero lo cierto es que ese miedo tiene que irse disipando porque realmente, todos y cada uno de los tratamientos dentales que vamos a hacernos son frecuentes y habituales. Por lo que cuanto antes, mucho mejor.

En ocasiones esa tardanza por acudir a la consulta, puede acarrear más de un problema dental serio e incluso otros problemas de salud en casos más concretos. ¿Quieres saber a lo que te enfrentas cuando vas a tu dentista para que no te pille de sorpresa?

Los empastes: Uno de los tratamientos dentales más frecuentes

Es de lo más habitual en toda consulta dental. Los pacientes notan cómo sus dientes o muelas ya molestan al masticar o quizás, más sensibilidad ante la ingesta de alimentos fríos. Además de apreciar cómo pequeñas manchas oscuras se van apoderando de la parte superior del diente en cuestión. Por eso, ante el mínimo problema, debemos consultar con nuestro dentista de confianza y apostar por grandes empresas como Dental Company. Ponerse en manos expertas siempre nos salvará de numerosos problemas.

Pero volviendo a los empastes en sí, tienes que saber que es muy sencillo el realizarlo, ya que hay que extraer el tejido dañado para que tus dientes vuelvan a la normalidad. Así, evita que la caries siga dañando el diente y pueda llegar hasta la raíz. El hueco que queda de dicha limpieza se rellena y luego se pule para que el diente quede como nuevo y puedas masticar con normalidad. Un empaste no requiere de demasiado tiempo en consulta y además, suelen aplicar anestesia para que el proceso sea todavía más rápido y seguro para el paciente. 

¿Necesitas una endodoncia?

Tampoco te debe poner nervioso el tener que llevar a cabo una endodoncia. Es cierto que cuando la pieza está más dañada, el simple empaste no sirve y hay que dar un paso más. Así entrará en juego la endodoncia. Porque debajo del esmalte dental tenemos la denominada pulpa y esta zona es un tejido que lleva los vasos sanguíneos así como los nervios. Cuando tenemos una caries profunda, puede que dicha zona se llegue a infectar. 

Por lo que hay que actuar cuanto antes. A este tratamiento también se le conocía como ‘matar el nervio’. Pero no te preocupes porque también te van a anestesiar la zona y no te vas a enterar de nada. Eso sí, este procedimiento suele hacerse en dos o tres veces. Por lo que aunque es largo, las sesiones no lo son y esto ya hace que te tranquilices un poco. Para el tratamiento de ortodoncia, también es necesario vaciar toda la cavidad y luego, preparar el relleno y para finalizar se coloca una corona. De este modo, se refuerza la pieza para que podamos seguir con nuestra vida cotidiana.

Limpieza dental

Otro de los tratamientos dentales que tenemos que hacer, al menos una vez al año, es la limpieza dental. Es algo que no podemos pasar por alto, porque aunque no te lo parezca sí que pueden evitar problemas mayores como puede ser la inflamación de encías y la acumulación de sarro en los dientes. Aunque todos los días te cepilles los dientes tres veces, este tipo de limpiezas en sitios especializados tiene que aparecer en tu agenda como cita importante. Tu dentista, a través de curetas o de ultrasonidos, te dejará la boca completamente limpia y lo más importante, sana. Sin olvidarnos del pulido que también es importante sobre todo cuando se cuenta con manchas en los dientes. En este caso, se trata de un tratamiento indoloro, pero es cierto que si tienes las encías un poco retraídas, sí que puede causarte algo de sensibilidad o ciertas molestias pero que son totalmente soportables. 

Las extracciones dentales

No siempre queremos deshacernos de un diente o una muela, a no ser que sean las del juicio que poco aportan. Pero es cierto que si tenemos una pieza que está completamente dañada y tras una valoración no sirve como endodoncia ni menos como empaste, entonces la extracción tiene que ser el siguiente paso. Además, es mejor no pensarlo dos veces porque un diente en tan mal estado puede dar lugar a infecciones, así que sacarlo será la mejor solución.

Aquí sí que entra de nuevo la anestesia en juego, por lo que no vas a notar ningún tipo de dolor. Es cierto que siempre se puede sentir una presión, ya que uno de los trabajos del dentista será intentar aflojar la pieza y para ello necesita de lo que se denomina como elevador. Cuando ya lo tenga bien situado, entonces los fórceps serán los que ayuden a retirar la pieza. En cuestión de pocos minutos estará el procedimiento completado. Salvo en algunos casos excepcionales y tal como mencionamos antes al hacer referencia a las muelas del juicio. En ocasiones llevará un poco más de tiempo porque puede que no salga entera, debido a la naturaleza de su crecimiento o raíces. De ahí que habrá que ir partiéndola en trozos. ¡Pero no nos vamos a poner en lo peor!

Implantes dentales

Es cierto que dentro de los implantes dentales nos podemos encontrar varios tipos, pero en este caso hablamos de uno de los más demandados porque son también más duraderos. Es cierto que pueden resultar un tanto caros y no siempre aptos para todos los bolsillos, de ahí que siempre habrá otras opciones que tienes que valorar con tu dentista quien siempre estará encantado de poder aconsejarte. 

El implante, a grandes rasgos, es un tornillo que va colocado en la parte de la encía, como si fuera la raíz del diente. Por lo que nos aseguramos que es un proceso de lo más resistente. Luego se suele colocar una corona que hará de pieza dental. Este va atornillado al implante en sí, lo que hace que puedas volver a comer con normalidad y que estéticamente no se aprecie que sea un implante. Por lo que, de ahí decimos que es una de esas soluciones que bien merece la pena valorar, sobre todo cuando nos encontramos con que hemos perdido una pieza de la parte delantera de la boca. ¿Ya has realizado todos los tratamientos mencionados?

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