Innovadores y médicos han desarrollado y probado un nuevo programa de prestación de cuidados a domicilio. El nuevo sistema ayudó al 81 por ciento de los participantes del estudio a controlar con éxito su presión arterial.

La presión arterial es la fuerza de la sangre que empuja contra las paredes de las arterias.

La presión arterial aumenta y disminuye a lo largo del día, pero puede ser perjudicial si permanece alta durante mucho tiempo.

La presión arterial alta, o hipertensión, aumenta el riesgo de una persona de padecer afecciones peligrosas para la salud, como ataque cardíaco, accidente cerebrovascular, insuficiencia cardíaca crónica y enfermedad renal.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), cerca de 75 millones de adultos en los Estados Unidos tienen presión arterial alta.

En 2014, la presión arterial alta era una causa principal o contribuyente de muerte para más de 410,000 personas en los EE.UU. A pesar de los peligros de esta afección de salud, sólo cerca de la mitad de las personas que viven con hipertensión tienen su presión arterial bajo control.

Un nuevo enfoque para el control de la hipertensión
Investigadores del Hospital Brigham and Women’s de Boston, Massachusetts, desarrollaron un programa domiciliario para mejorar las tasas de control de la hipertensión a un costo más bajo que los programas tradicionales de oficina. Los resultados aparecen en la revista Clinical Cardiology.

El equipo de investigadores inscribió a 130 personas en el programa, a quienes reclutaron de una clínica de atención primaria de Brigham y de la Clínica Cardiovascular Watkins de Brigham. En el momento del reclutamiento, la presión arterial de los participantes no estaba bajo control.

Los investigadores enseñaron a los participantes cómo usar un dispositivo de presión arterial con Bluetooth y les instruyeron que se midieran la presión arterial en casa dos veces al día por duplicado.

El programa ayudó al 81 por ciento de los participantes a controlar su presión arterial en menos de dos meses.

“Este es un resultado sorprendente, especialmente dado el corto plazo en el que se alcanzó el control: un promedio de 7 semanas”, dice la Dra. Naomi Fisher, directora de los Servicios de Hipertensión y de la Clínica de Especialidades de Hipertensión en el Brigham.

¿Cómo funciona el sistema?
Los investigadores combinaron varias estrategias innovadoras para crear el programa. En primer lugar, el dispositivo de presión arterial con Bluetooth transmitió automáticamente las mediciones a los registros médicos electrónicos de los participantes.

Cada individuo también tuvo acceso a “navegadores de pacientes” no médicos que habían recibido capacitación en el uso de algoritmos clínicos especialmente diseñados. Los especialistas desarrollaron estos algoritmos, que ayudan a evaluar a la persona y asegurar que esté recibiendo la dosis correcta de medicamento.

“El modelo tradicional de tratar la hipertensión a través de las visitas tradicionales al médico no es efectivo ni sostenible.”

Autora Dra. Naomi Fisher
Aunque este estudio piloto produjo excelentes resultados, el equipo espera poder ampliar el programa en un futuro cercano para asegurarse de que el método continúe funcionando durante un período más prolongado y que pueda ser eficaz en otros grupos de personas.

Los investigadores estiman que este nuevo enfoque reducirá significativamente los costos del control de la hipertensión y prevendrá el riesgo de condiciones de salud peligrosas relacionadas con la hipertensión.

“El desarrollo de soluciones innovadoras para manejar la hipertensión de manera efectiva y eficiente, y así reducir la carga del riesgo cardiovascular en poblaciones más grandes, es crítico. Las organizaciones pueden y deben desarrollar y adoptar tecnologías innovadoras para crear soluciones sostenibles para el control de la hipertensión”, concluye Fisher.