junio 19, 2024
Embolia Pulmonar

Guía actualizada sobre la Embolia Pulmonar.

¿Qué es una Embolia Pulmonar?

Una Embolia Pulmonar  o Tromboembolismo pulmonar (TEP) ocurre cuando se da el bloqueo súbito de una arteria pulmonar, puede ser causada por un coágulo  que se desprende y viaja por el torrente sanguíneo hacia los pulmones. 

También en ocasiones se pueden producir por burbujas de aire, fragmentos de grasa del organismo o partes de un tumor  que  ejercen bloqueo en la arteria pulmonar.

La embolia pulmonar puede causar daño permanente en los pulmones, hipoxemia o bajos niveles de oxígeno en la sangre, lesiones  y fallas en otros órganos del cuerpo por no recibir suficiente oxígeno e incluso ocasionar la muerte de quien la padece.

La embolia pulmonar  es la tercera causa de mortalidad a nivel mundial. Su manifestación clínica suele ser variable e inespecífica lo que complica llegar a su diagnóstico de manera rápida. De igual forma sus síntomas pueden ser confundidos con otras afecciones de salud. 

En el 2019 se realizó el Congreso Europeo de Cardiología donde la European Society of Cardiology y  la World Heart Federation presentaron las nuevas Guías de práctica clínica en diferentes patologías, entre ellas la referente a Embolia pulmonar. 

La guía fue diseñada para dar respuesta  a las interrogantes  sobre la estratificación de riesgo de padecer una embolia pulmonar, e incluye los tratamientos más efectivos.

La guía  recoge información detallada sobre el diagnóstico y el tratamiento ambulatorio u hospitalario ante el tromboembolismo pulmonar. 

¿Qué síntomas se presentan en una embolia pulmonar?

El paciente puede presentar respiración rápida o dificultad para respirar,  dolor o malestar de pecho que empeora al toser o respirar profundamente, aumento de la frecuencia cardíaca, expulsión de sangre al toser, presión arterial muy baja, cianosis, mareos  y pérdida del conocimiento.

¿Cómo se diagnostica?

El examen físico  del paciente y el establecimiento de preguntas claves sobre el paciente constituyen el  pretest, lo que es el primero paso para el diagnóstico al contrastarse con la sintomatología de la patología. 

Le siguen la consideración de la edad y factores de riesgos, en comparativa con la afección

La  realización de una angiotomografia pulmonar (ATCP), que es un examen más específico a través de imágenes. Generalmente este escaneo es para su confirmación, es el método diagnóstico más recomendado ante la extrema urgencia. 

En pacientes en los que los estudios a nivel pulmonar no son concluyentes o no  es posible realizar un ATCP,  si el pretest clínico es elevado la ecografía con técnica de compresión venosa de miembros inferiores es recomendada. 

Para la Estratificación de riesgo se considera practican  en el paciente evaluaciones de su estabilidad hemodinámica,  injuria miocárdica y la función ventricular derecha. 

¿Cómo tratar el TEP?

El objetivo de los tratamientos del TEP es romper los coágulos y evitar que se formen nuevos. Las opciones de tratamiento incluyen tanto fármacos como procedimientos médicos.

  • Los anticoagulantes, son la primera opción terapéutica, incluso estos pueden irse administrando cuando el pretest es altamente concluyente y se espera resultados de estudios para confirmación del diagnóstico y el riego de mortalidad del paciente  es alto o medio.
  • Trombólisis con asistencia por catéter, se usa un tubo flexible para llegar al coágulo de sangre en el pulmón y romperlo, también se puede usar para administrar el medicamento a través del tubo y permitir haga su efecto, este procedimiento se realiza con el paciente  bajo anestesia. 
  • Si se presenta  hipoxemia se requiere de forma urgente contar con la asistencia respiratoria mecánica, además de combinarse con la embolectomía quirúrgica de urgencia.
  • Un  filtro de la vena cava inferior  es una de las últimas alternativas,  sólo se recomienda en pacientes con contraindicación para la anticoagulación o con TEP recurrente.

Para realizar el procedimiento se inserta un filtro al interior de la vena cana inferior, este filtro atrapa los coágulos de sangre antes de que lleguen a los pulmones, lo que evita la embolia pulmonar, hay que considerar que el procedimiento no evita la formación de nuevos coágulos de sangre.

¿Qué medicamentos se usan para tratar las embolias pulmonares? 

Anticoagulantes, Es ideal si se requiere diluir o tener un efecto que adelgace la sangre para  evitar que los coágulos crezcan, además de que logra   que las minimizar posibles formaciones de nuevos coágulos, su presentación para suministro es en inyección, píldoras  o intravenosos.

Trombolíticos, son medicamentos que disuelven   rompen de manera rápida los coágulos de sangre.  Son activadores del plasminógeno tisular natural, ayudan a normalizar el flujo sanguíneo.

Predisposición al tromboembolismo pulmonar

Mayormente los casos de embolia pulmonar se asocian a factores de riesgo desencadenantes: Traumatismos graves, las cirugías mayores, lesiones de miembros inferiores y daño espinal, además de algunos tipos de cáncer. 

Cáncer de pulmón, y páncreas son los más frecuentes en causar embolia pulmonar, al igual que las neoplasias hematológica y los tumores del sistema nervioso central se asocian a un riesgo mayor de desarrollar una embolia pulmonar al igual que el síndrome antifosfolípido.

La trombofilia hereditaria  genera una predisposición  TEP igualmente la poco común mutación del gen de la protrombina.

Medicamentos como anticonceptivos  y sustitutivos hormonales y la fecundación in vitro también aumentan el riesgo de enfermedad tromboembolia venosa.

Condiciones especiales que  pueden complicar una embolia pulmonar

En pacientes con cáncer, la anticoagulación deberá ser por tiempo indefinido o hasta la remisión del mismo. Si una mujer embarazada  presenta una embolia pulmonar deberá ser confirmado o diagnosticado a través de un  eco doppler venoso.  El tratamiento anticoagulante permitido debe ser mucho más controlado que en otros pacientes. 

Conoce cómo prevenir la embolia pulmonar

Para evitar una embolia pulmonar o que la misma se repita es necesario que el paciente sabiendo de su propensión  tome anticoagulantes. 

De igual manera se recomienda su visita periódica al  especialista de salud para el monitoreo   control de la condición y el ajuste de dosis de ser necesario.

Si el origen de la embolia pulmonar fue una trombosis venosa profunda, usar medias de compresión es fundamental para evitar que esta se repita.

Tener o adoptar un estilo de vida saludable con una alimentación adecuada, ejercicio  moderado y frecuente, el abandono hábitos el tabaco y el alcohol, suman las recomendaciones de la nueva guía de especialistas para prevenir  la trombosis pulmonar.

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