Caminar es uno de los hábitos más saludable que existen hoy en día. Ayuda a mejorar el estado de salud tanto físico como psicológico. No obstante, hay una enfermedad que puede ponerse por medio y ya son millones de personas las que la sufren. La fascitis plantar es molesta y causa dolor a sus víctimas, pero tiene solución.

¿En qué consiste la fascitis plantar?

Puede que no hayas oído nunca hablar de esta enfermedad; pero se ha convertido en uno de los mayores problemas a los que se enfrentan millones de deportistas (y no deportistas) a diario.

Se trata de una estructura plana que nace en la planta del pie. Para ser exactos, en el talón. De consistencia gruesa y fibrosa, va creciendo a sus anchas por todo el pie hasta llegar a incrustarse entre los dedos. ¿Lo peor de todo? Crece a cada paso que se da.

La enfermedad está basada en el desgarro de ciertos tejidos, algo ocasionado desde el ligamento fibroso de la fascia plantar. Todo esto provoca una serie de dolores y de inflamaciones a los cuales los pacientes se enfrentan a diario.

Un problema común que afecta a una gran parte de la sociedad, debido a la gran variedad de posibilidades que hay para llegar a ese punto.

¿Qué provoca la fascitis plantar?

En ocasiones es complicado averiguar qué está llegado a generar una fascitis plantar. Esto no se debe a que sea una enfermedad compleja con un diagnóstico propio de series de televisión, sino porque las variables para que esto ocurra son muchas.

La causa más común es la de tener un calzado poco adecuado para el tipo de actividad que se esté desarrollando. Correr con zapatillas de jugar a fútbol, a primera vista, no parece la mejor de las ideas. Pero si a esto le sumamos que puede estar relacionado con un problema tan molesto, es el momento de renovar el armario en cuanto a calzado se refiere.

Un esguince mal curado también puede llegar a transformarse en fascitis plantar, debido al mal apoyo del pie. Por lo que es recomendable curarse del todo antes de dejar las muletas.

La sobrecarga muscular es otra de las causantes. Bien sea por contracturas o simplemente por estar mucho tiempo de pie, este factor influye directamente en la enfermedad. Estando relacionado a su vez con otro de los motivos de la enfermedad: los malos estiramientos.

Por lo tanto, conociendo las causas de la enfermedad, es mucho más sencilla de combatir antes de que dé comienzo. La prevención es un proceso fundamental que ahorrará toda una serie de dolores, enfados y, en general, malestar. Las causas son casi siempre por malos hábitos, por lo que de raíz ya es interesante pararse unos minutos a reflexionar y cambiar dichas costumbres nocivas antes de que estallen.

¿Qué puedo hacer si la sufro?

Ahora bien, si los procesos de prevención llegaron demasiado tarde o, simplemente, no fueron suficientes, es el momento de combatir los síntomas. Por suerte, así como es una enfermedad común, también tiene varios procesos curativos y paliativos que pueden mejorar el estado del paciente e, incluso, curarlo por completo.

La fisioterapia es uno de los mayores reclamos entre los deportistas. Los profesionales tienen a su propio equipo trabajando de forma intensiva de cara a poner fin a las dolencias y proteger los músculos del inevitable desgaste. Por ello, contar con una clínica de calidad, que ataque la enfermedad de forma directa por medio de diferentes técnicas es uno de los remedios esenciales.

Existen también ejercicios que pueden ayudar a combatir la fascitis plantar desde el salón de la casa. Ejercicios que, normalmente, vienen recomendados por los propios fisioterapeutas. No obstante, en internet existen diferentes técnicas que pueden hacer frente al problema. Una de ellas, por ejemplo, es la de poner una botella de agua fría en el suelo y pisarla moviendo el pie de adelante hacia atrás. Un proceso paliativo que alivia de manera inmediata el dolor del paciente.

Otra de las soluciones, quizás una de las más revolucionarias y atrevidas, se trata de las plantillas de gel. Una tecnología que ayuda a millones de personas a lo largo del mundo mediante una simple incorporación en el calzado diario. Una ventaja que, al contrario de lo que mucha gente podría pensar, es una de las opciones más económicas que ofrece el mercado.

Las plantillas de gel, la solución para el deporte

La fascitis plantar puede llegar a niveles de dolor muy altos, provocando que el deportista, normalmente amateur, tenga que reducir sus jornadas de entrenamiento. Esto, además del dolor ocasionado, puede generar rabia, impotencia y un malestar general.

Sin embargo, las plantillas de gel saltaron al mercado con el objetivo de poner fin a esto. Y no solo para deportista. Es decir, esta enfermedad la puede llegar a padecer cualquier persona, haga ejercicio o no, por lo que las clases de plantillas (y modelos) son de lo más variadas.

El funcionamiento es sencillo. Se introducen dentro de la suela del calzado, por lo que las tallas son fundamentales, y automáticamente amortiguan el peso del cuerpo. Cada zancada desgasta menos los pies y, por lo tanto, ayuda a prevenir y paliar el dolor. Esta es la razón por la que las plantillas de gel para fascitis la plantar es uno de los mayores reclamos.

Tipos de plantillas de gel

Los tipos de deportes y calzados para el desempeño de los mismos son tan variados como podamos imaginar. Como se ha mencionado previamente, uno de las recomendaciones clave en la prevención de la fascitis plantar es el correcto uso del calzado. Algo que se mantiene en la elección de las plantillas de gel.

Plantillas para ciclismo, runners, zapatos, ir a trabajar, infantiles, deportivas en general, etc., son unos ejemplos de la cantidad de variedad que existe en el mercado. Por lo que es necesario tomarse un tiempo para decidir y hacerlo de forma coherente.Sin embargo, existen una clase de plantillas de gel destinadas exclusivamente para el tratamiento de la fascitis plantar, siendo estas las ideales para aquellas personas que ya sufren la enfermedad y están buscando la cura y el alivio en el producto.