junio 21, 2024
limpiador facial

Elegir correctamente limpiador facial y otras formas de mejorar tu salud

La limpieza facial es un hábito imprescindible y rutina diaria para el cuidado de nuestra piel. En ella se acumulan una gran cantidad de agentes que la deterioran. Dicen que el rostro es el espejo del alma y nuestra principal tarjeta de presentación. Si queremos tener una tez facial en perfecto estado, libre de imperfecciones, con brillo, joven y que refleje nuestro carácter, es imprescindible una buena rutina facial diaria.

Existen multitud de productos en el mercado que puedes utilizar para tu rutina facial en casa y muchos de ellos son utilizados a veces por nosotros sin demasiado conocimiento de que y cómo debemos aplicarlos. Ni los más baratos, ni los más llamativos parecen los más indicados para algo tan delicado y preciado como nuestra piel. Es por esto que debemos conocer a fondo los productos que aplicamos sobre ella y asegurarnos de que cuentan con las máximas garantías antes de elegir los productos que vamos a aplicar sobre nuestro rostro a diario.

Eliminar la suciedad que se acumula sobre la piel es una necesidad estética pero también sanitaria

Nuestra cara va al descubierto independientemente de la estación del año, con lo que, a lo largo del día, sobre la piel del rostro se va acumulando suciedad que tapa los poros y facilita el desarrollo de una gran cantidad de microorganismos que obstaculizan el buen funcionamiento de la fisiología cutánea, de modo que se sobre ella se originan distintos fenómenos patológicos. Es pues una cuestión de salud proteger y cuidar nuestro rostro.


Pásate a los productos de limpieza facial médico sanitarios

Si quieres que tu limpieza facial mejore y además asegurarte de lo que te acabamos de explicar, comienza a utilizar productos médicos o sanitarios que pueden resultar más caros, pero sus componentes serán sin duda más adecuados y estrictamente seguros para tu limpieza facial. El material sanitarioofrece siempre todas las garantías necesarias para garantizarnos un uso adecuado y profiláctico de los productos utilizados y su aplicación. Aspectos todos estos que van a suponer  sin duda un antes y un después en tu limpieza facial diaria.

Cada piel, un producto diferente

Piel seca

Para este tipo de piel está mejor indicado un limpiador de tipo oleoso o también las clásicas leches limpiadoras, para mantener una hidratación óptima evitando que la piel se reseque.

Pieles mixtas y grasas

En el caso de las pieles mixtas lo más adecuado sería tratar cada zona con un producto diferente para evitar que las zonas más secas se resequen todavía más y que las grasas tengan un tratamiento suficiente. 

Es una buena opción utilizar por la mañana productos indicados para las pieles grasas y por la noche realizar la hidratación con productos indicados más para las pieles secas logrando así un mayor equilibrio.

Piele sensible

En estos casos la mejor opción es utilizar productos muy suaves evitando los que puedan causar inflamación y sobre todo realizar la limpieza mucho más lenta y con grandes dosis de paciencia.

Piles normales

Si eres de los afortunados que disfrutan de una piel equilibrada deberás saber la piel normal necesita tanto cuidado como una piel seca o una piel grasa, simplemente, el cuidado será diferente. Sé igualmente constante en su cuidado y no olvides una buena limpieza, tonificación e hidratación.

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