Los pacientes con la enfermedad de Parkinson pueden controlar voluntariamente las ondas de β en su cerebro profundo, lo que representa un nuevo enfoque para controlar la actividad cerebral relacionada con la enfermedad.

La enfermedad de Parkinson está asociada con una actividad anormal de ondas beta en el núcleo subtalámico (STN), pero aún no se ha establecido una conexión directa entre esta actividad y las dificultades de movimiento.

Un grupo de estudio de la Universidad de Osaka desarrolló un sistema de neurofeedback que permite a los pacientes con la enfermedad de Parkinson controlar voluntariamente la actividad de las ondas beta en su cerebro profundo asociada con los síntomas del trastorno. El grupo demostró que los pacientes pueden controlar estas ondas beta de forma voluntaria; sin embargo, queda por determinar si tal sistema puede proporcionar alivio a los síntomas. Los resultados de la investigación del grupo se publicaron en eNeuro.

En este estudio, los pacientes fueron entrenados para aumentar el tamaño de un círculo negro que cambia de acuerdo con la actividad de las ondas beta en tiempo real de los participantes. Para la mitad de los participantes, el tamaño del círculo negro se correlacionó positivamente con la intensidad de las ondas beta, y para la otra mitad de los participantes, el círculo se correlacionó negativamente con la intensidad de las ondas beta. Después de los 10 minutos de entrenamiento, el estudio demostró que las ondas beta de los pacientes aumentaron o disminuyeron significativamente dependiendo de la condición del círculo. Utilizando el sistema de retroalimentación en tiempo real, los pacientes pueden controlar voluntariamente sus ondas beta.

El autor correspondiente Takufumi Yanagisawa dice, «Aunque no observamos una mejoría en los síntomas de los pacientes, nuestro estudio representa un nuevo enfoque hacia el manejo de la actividad cerebral relacionada con la enfermedad que podría llevar al desarrollo de nuevos tratamientos».