junio 24, 2024
tensión y colesterol

El colesterol y la tensión, dos factores a cuidar para resguardar la salud del corazón

Gran parte de la población pasa su vida sin cuidar su alimentación, y no es hasta que se diagnostica una enfermedad crónica cuando toman conciencia. La prevención es vital para combatir enfermedades cardiovasculares, especialmente por el riesgo que representan dos asesinos silenciosos como lo son el colesterol alto y la hipertensión.

Por lo general, se tiene la falsa creencia de que comer sano significa tener que hacer dieta todos los días y esto no es así. Comer sano tiene que ver con cuidar lo que comemos todos los días y evitar en su mayoría los excesos, tanto de grasas como azúcares, ya que estos suelen producir mucho daño en nuestro organismo.

La sangre que corre por nuestro organismo suele acumular distintos tipos de grasas, y para poder ayudar a nuestro corazón a hacer su trabajo sin problemas, es imprescindible evitar las grasas trans y grasas saturadas. Esto se debe a que aumentan el “colesterol malo”, que suelen ser el principal causante de enfermedades que imposibilitan el flujo normal de la sangre.

Informarse es la clave para combatir estas afecciones

Hoy en día hay mucha información para poder conocer los distintos riesgos que tienen estas dos condiciones en nuestro organismo, tal es el caso del movimiento Porque Quiero Cuidarte, que se trata de una iniciativa para concientizar a la población a controlar sus niveles de tensión y colesterol, para de esta manera prevenir futuras enfermedades cardiovasculares. 

El exceso de colesterol es mucho más evidente

Lo principal que hay que conocer para prevenir el colesterol alto es que en la sangre existen dos tipos de colesteroles: “el bueno” denominado HDL y “el malo» LDL.

Cuando hay exceso de colesterol LDL en la sangre, este suele acumularse en las venas y paredes de las arterias, restringiendo el paso de sangre por estas y llevando nuestro sistema cardiovascular a condiciones propicias para que ocurra un infarto.

Caso contrario ocurre con el HDL, ya que este se une a las lipoproteínas y se encarga, básicamente, de transportar el colesterol que se encuentra en diferentes zonas del cuerpo hasta el hígado, el cual se encargará posteriormente de utilizarlo o de expulsarlo según sea necesario.

Mientras que la hipertensión es silenciosa

Muchas personas suelen sufrir de hipertensión por años sin darse cuenta, ya que sus síntomas son leves y suelen ocurrir de manera esporádica, pero el riesgo es muy alto, ya que una persona con esta condición se encuentra propensa a recibir ataques cardiovasculares y cerebrovasculares.

Primero debemos conocer qué es la tensión arterial en nuestro organismo, que no es más que la fuerza con la que nuestro corazón puede enviar sangre por nuestras arterias. 

La hipertensión puede ser sufrida por nuestros principales órganos incluyendo al corazón, esto ocurre cuando empiezan a trabajar con mucha fuerza y con presiones de sangre elevadas. Hay dos tipos de presión arterial: la sistólica y la diastólica

La sistólica es el rango más alto y ocurre cuando el corazón bombea sangre a todo nuestro organismo. Mientras que la diastólica es la presión que hay en las arterias entre un latido y otro.

Los valores normales de estas presiones son los siguientes: 120-130 mmHg para la presión sistólica (siendo lo ideal 120) y 65-90 mmHg para la presión diastólica (siendo ideal 80 o por debajo de 90).

Cuando ocurre una hipertensión se habla de valores que superen estos rangos, es decir:  de 130 a 139 mm HG de presión sistólica y más de 90 de presión diastólica.

Recomendaciones para evitar sufrir de enfermedades cardiovasculares

Si bien ambas enfermedades tienen distintas causas, y algunas de ellas es debido a un factor genético, hay muchas precauciones que podemos tomar en nuestra vida cotidiana para prevenirlas, sin desmejorar nuestra calidad de vida.

Bajar el colesterol es vital para que podamos prevenir problemas con nuestro sistema cardiovascular, conocer los tipos de grasas, evitar consumir alimentos procesados y frituras en exceso podemos lograr un gran avance.

Aumentar nuestra actividad física también ayuda a poner nuestro cuerpo en forma, permite que la sangre fluya de mejor manera y que se limpien todas esas toxinas en nuestras arterias.

Dejar malos hábitos como el fumar e ingerir bebidas alcohólicas en exceso puede reducir notablemente nuestro riesgo de sufrir de hipertensión y de colesterol alto.

Es importante mantener un peso correcto en nuestro organismo y nuestros hijos, de contar con sobrepeso, debemos chequear periódicamente nuestra presión arterial y acudir al médico a verificar nuestros niveles de colesterol en la sangre.

Son muchas las herramientas a nuestra disposición hoy en día y no requerimos privarnos de muchas cosas para poder llevar una vida sana, un corazón en buenas condiciones es un precedente alentador para cuando lleguemos a la edad adulta.

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