junio 13, 2024
cirugía ortognática

Corrección de deformidades dentofaciales con cirugía ortognática

A la Cirugía ortognática la podemos definir simplemente como una intervención quirúrgica que tiene por objetivo corregir cada una de las deformidades dento-cráneo-maxilofaciales. Todo ello por medio de movimientos mandibulares y óseos maxilares que buscan alcanzar el perfecto balance entre todas las características faciales de los pacientes.

Esta clase de alteraciones faciales tienden a aparecer sobre la etapa de desarrollo de las personas, luego se estabilizan cuando esta culmina. Sin embargo, a partir de allí es que comienzan a generar ciertos problemas como trastornos de la ATM, apnea del sueño, maloclusión, deficiencia sobre la armonía esquelética, entre otros.

Es por ello que su corrección es tan importante, aunque debe ser realizada por profesionales altamente capacitados, como por ejemplo los de beOne y su Clínica cirugía ortognática.

¿Cuántos tipos de cirugías ortognáticas existen?

Esta clase de intervenciones deben ser ejecutadas por los cirujanos maxilofaciales, pues estos son los únicos especialistas preparados para tratar tanto el sistema óseo como los tejidos blandos involucrados sobre el área facial. Ante todo ello, es necesario resaltar que existen tres tipos de cirugías ortognáticas:

Cirugía maxilar

Esta es realizada con el fin de posicionar el maxilar sobre la posición correcta, de manera que se logre alcanzar la armonía facial y, lo más importante, el hueso recupere su funcionalidad. Esto quiere decir que el paciente puede respirar, hablar y masticar sin mayores complicaciones. Tal procedimiento busca corregir múltiples deformidades, aunque algunas de las más frecuentes son las mordidas abiertas, las sonrisas gingivales y el prognatismo mandibular.

La misma está basada en un corte del hueso maxilar que tiene por nombre Osteotomía Le Fort I, el cual permite el alargamiento, avance, retrusión, rotación y acortamiento del hueso maxilar completo. Cuando este hueso alcanza la posición que se desea, es fijado allí con placas de titanio, un material que destaca por ser biocompatible en su totalidad.

Estos procedimientos son realizados en clínicas especializadas con enfoques invasivos al mínimo en tan solo 40 o 60 minutos aproximadamente.

Cirugía mandibular

Dados los riesgos que implica la cirugía de retroceso mandibular, una de las cirugías ortognáticas más realizadas son estas. Un procedimiento necesario cuando las personas poseen mandíbulas pequeñas y retraídas en comparación a su maxilar. A tal condición se le conoce profesionalmente como retrognatia.

Esta clase de malformaciones afectan, sobre todo, la armonía de la sección inferior del rostro, generando así múltiples problemas funcionales como la apnea del sueño, por ejemplo.

Las cirugías maxilares de este tipo se basan en cortes laterales del hueso de la mandíbula conocido como osteotomía sagital bilateral. Luego de ello se realiza un avance del mismo y se fija en hueso sobre la nueva posición con ayuda de placas de titanio. En realidad en un procedimiento simple que llega a tomar un estimado de 30 a 40 minutos realizarlo.

Cirugía maxilomandibular

En el caso de los pacientes de cirugías ortognáticas, en la mayoría de los casos es necesario posicionar nuevamente la mandíbula y el maxilar para lograr armonía facial y una correcta oclusión. A este procedimiento se le conoce como cirugía ortognática bimaxilar o cirugía maxilomandibular. Este tipo de intervenciones son prácticas para tratar malformaciones como la asimetría facial o las mordidas abiertas.

Por lo general, esta intervención se realiza con soporte en la planificación 3D y un enfoque invasivo mínimo. Así que normalmente llega a tomar unos 90 o 120 minutos realizarla, aunque luego de la misma es posible regresar a casa y continuar con el tratamiento recomendado.

¿Por qué es necesario realizar estas intervenciones de la mano de profesionales?

Cuando los pacientes pasan a optar por esta opción, el equipo médico involucrado va a realizar análisis completos del rostro. Todos los elementos pasan a ser estudiados, desde la mandíbula hasta los huesos cigomáticos, la nariz, el maxilar, los dientes y las regiones orbitales. Sin mencionar que incluso el tejido blando que cubre el sistema óseo facial y la sección del cuello pasa por un estudio exhaustivo también.

Ahora, dado que todos estos elementos conforman un todo imposible de dividir, los cirujanos maxilofaciales también deben evaluar en conjunto su morfología y función en cada uno de los casos. Por ende, cuando se busca armonizar el rostro, todo el complejo dento-cráneo-maxilofacial, con cada uno de sus elementos, se deben evaluar de manera íntegra.

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