El sexo además de ser una práctica natural, es saludable y debe cumplir con ciertos parámetros de higiene para evitar posibles infecciones y, en el peor de los casos, el contraer enfermedades de transmisión sexual. 

Todo está permitido en una relación de pareja, siempre que haya mutuo consentimiento y cuando hablamos del sexo anal son muchos los tabúes que aún persisten en la sociedad, sin embargo, es una práctica más común de lo que muchos creen. Es por ello que tomar en consideración algunos consejos útiles en cuanto a técnicas e higiene, hará de este acto un momento mucho más placentero y de mayor conexión con la pareja. 

Los mejores productos para complementar el sexo anal

La verdad en todo este asunto es que el sexo anal es muy placentero, pero la falta de conocimiento hace que muchas personas no se atrevan a probarlo. Uno de los mitos es el miedo a sentir dolor, pero lo que es importante saber es que si se practica con paciencia, será posible llevar a cabo la penetración y disfrutar de grandiosas sensaciones, posiblemente antes no experimentadas. Utilizar lubricantes para sexo anal será una excelente opción para preparar la zona y que no haya riesgos de laceraciones o irritaciones. 

Mantener una óptima higiene también es clave para asegurar todo el proceso y que no se dañe el momento por malos sabores u olores. La práctica a solas puede resultar esencial para perfeccionar la técnica cuando se está con la pareja. El uso de consoladores y que estos sean de buenos materiales, sin ftalatos, que sean de silicón, facilitarán el proceso e incluso, la misma higiene, antes y después del acto. 

Para gustos existen los colores, a algunas personas no les atrae el sexo anal, pero otros saben disfrutarlo.  Si eres de los que no tiene limitaciones a la hora de explorar su sexualidad, es importante tomar en cuenta estos consejos de higiene básicos: 

Darse una ducha anal previa

No es un proceso obligatorio justo antes de la práctica sexual, pero podría venir muy bien incluir estos hábitos si se lleva a cabo con frecuencia. Esto te permitirá mantener toda la zona anal limpia. Además, quien está a cargo de realizar la penetración debe asegurar que su miembro está limpio y protegido. 

Lavados con enema

Si es una práctica sexual frecuente, muchos deciden adoptar el hábito de utilizar enemas para limpiar el ano. Se consiguen en farmacias o también pueden prepararse en casa, pero debe usarse con cuidado, ya que abusar de este tipo de procedimientos puede llegar a ser perjudicial para la zona.   

No practiques sexo vaginal luego de hacerlo

Debemos ser muy cuidadosos en este punto. Si se ha practicado sexo anal con preservativo, no puedes usar el mismo para penetrar la vagina. Es sabido que la zona anal no es perjudicial para el pene, pero sí pueden llegar a transmitirse infecciones en la vagina por esta vía. Lo mejor en este caso es usar algunos juguetes sexuales que ayuden a complementar el acto o proceder a lavar bien el pene con agua y jabón. 

Después del sexo anal

El sexo anal no es un acto sucio que obligue a ir a lavarse inmediatamente o constantemente. Todo dependerá de los hábitos de la persona, pero lo más recomendable es tomar una ducha, no importa si se trata de sexo anal o convencional, porque de por sí, mantenemos contacto con sudores, fluidos, y otros. Sin embargo, es una elección sumamente personal.