A diferencia de la medicina convencional, tal como su nombre lo indica, la medicina natural se basa en remedios naturales que en muchos casos se comporta como un complemento de la primera pero, en muchas otras, suele ser la solución más efectiva a dolencias y afecciones de toda índole. 

Se considera que a pesar de todos los avances de  la ciencia y el ritmo acelerado que lleva la implementación de nuevas tecnologías, no se le ha sacado el justo provecho a los productos y recursos que nos ofrece la madre naturaleza, los cuales se pueden usar en la fase más importante de la medicina: La prevención. 

En tal sentido, Spirosa ofrece una serie de consejos así como una amplia recomendación de productos y remedios naturales que pueden aportar importantes beneficios a la salud y bienestar integral.

Es necesario aclarar que el concepto de salud natural no solo está basado en hallar una cura a alguna enfermedad, sino que se trata de una idea más amplia que involucra todo el estilo de vida que lleva un individuo, el cual debe girar alrededor de todo lo natural. 

Además, debe visualizarse, tal como lo mencionamos anteriormente, como un complemento y a manera de prevenir algunas dolencias y enfermedades, por lo que siempre será oportuno y efectivo acudir a un médico si así se amerita, sobretodo porque si se está tomando algún medicamento para aliviar dolencias, la combinación de ambas metodologías de cura puede conllevar a la causa de efectos secundarios. 

La historia de la medicina natural

Desde el principio de la humanidad, el hombre ha buscado propiedades medicinales en las plantas, para tratar algunas enfermedades comunes como irritaciones, heridas, picaduras y otros males. 

Debido a que la medicina como la conocemos hoy en día, no existía y mucho menos existían médicos, los que solíamos llamar “curanderos” eran los expertos de la época y preparaban ungüentos y cremas  con estas plantas para curar algunas dolencias y afecciones. 

El tiempo no ha pasado en vano, ya que actualmente el interés por los remedios naturales no solo se mantiene, sino que ha experimentado un auge y ahora son muchos los que optan por probar este tipo de medicina para evitar, en la medida de las posibilidades, el consumo de químicos y otras fórmulas a través de medicamentos producidos por las grandes industrias farmacéuticas. 

Empezar por una adecuada alimentación

Como ya todos debemos saber, la medicina natural se basa primordialmente en mantener una buena y sana alimentación. Este es el pilar fundamental que previene sino todas, la mayoría de las enfermedades que existen en el mundo. Comer sano permite fortalecer nuestro sistema inmunológico que es la barrera más importante de nuestro cuerpo para combatir enfermedades e infecciones. 

Está de más decir que muchas de las enfermedades por todos conocidas están estrechamente vinculadas a la forma como comemos y a nuestro estilo de vida que carece, en muchos casos, de actividad física y de una adecuada y balanceada alimentación. 

Solo por nombrar algunas enfermedades que se derivan de una mala alimentación, se encuentran; la diabetes, la obesidad, enfermedades respiratorias, cardíacas y el cáncer en muchas de sus formas. 

Es por ello, que al hablar de la medicina natural, se hace imperativo insistir en hacer los principales cambios en nuestro estilo de vida, incorporando la ingesta de alimentos sanos y la práctica de ejercicio, así como conocer acerca de los recursos que nos ofrece nuestro entorno natural para la prevención de enfermedades para  mantener así, un bienestar integral durante toda nuestra vida.