Un nuevo ensayo abierto de fase I/II de escalada de dosis ha probado recientemente la eficacia de un «caballo de Troya» en el tratamiento de múltiples tipos de cánceres que de otra manera serían resistentes al tratamiento en sus últimas etapas.

Recientemente, un equipo de expertos del Instituto de Investigación del Cáncer de Londres y del Royal Marsden NHS Foundation Trust -ambos en el Reino Unido- ha llevado a cabo un ensayo clínico de fase I/II de un medicamento contra el cáncer recientemente desarrollado llamado tisotumab vedotin (TV).

Para hacer el nuevo compuesto, los científicos unieron una sustancia tóxica a un anticuerpo que apunta al receptor del «factor tisular», una proteína que es abundante en la superficie de numerosas células cancerosas y cuya presencia predice tasas de supervivencia bajas.

La TV actúa ocultando el agente tóxico para permitirle entrar en las células cancerosas y luego liberar la sustancia dentro de estas células.

«Lo que es tan emocionante de este tratamiento es que su mecanismo de acción es completamente nuevo – actúa como un caballo de Troya para colarse en las células cancerosas y matarlas desde el interior. Nuestro primer estudio muestra que tiene el potencial de tratar un gran número de tipos diferentes de cáncer, y en particular algunos de los que tienen tasas de supervivencia muy bajas», explica el autor del estudio, el profesor Johann de Bono.

Los investigadores condujeron este ensayo clínico en una cohorte inicial de 27 participantes para establecer si el medicamento era seguro para los humanos y para medir la dosis correcta.

Luego, el equipo reclutó a otras 120 personas. Las personas que participaron en este ensayo fueron adultos de 18 años de edad y mayores que tenían cáncer recidivante, avanzado o metastásico.

Los tipos de cáncer que las participantes tenían incluían cáncer de ovario, cervical, endometrial, de vejiga, próstata y esofágico, así como cáncer de pulmón de células no pequeñas.

Los investigadores han publicado sus hallazgos en la revista The Lancet Oncology. Señalan que su ensayo recibió financiación de dos empresas biotecnológicas: Genmab y Seattle Genetics.

Nuevo fármaco muestra resultados significativos
La mayoría de los participantes del estudio, que recibieron tratamiento en 21 clínicas diferentes en los Estados Unidos y Europa, habían recibido previamente tratamiento con un promedio de otros tres tipos de medicamentos y desarrollado resistencia a todos ellos.

Después de administrar la televisión a los participantes, los investigadores encontraron que una minoría significativa respondió bien a este nuevo medicamento, experimentando ya sea encogimiento del tumor o el fin de su crecimiento.

Más específicamente, el 27 por ciento de las participantes que tenían cáncer de vejiga mejoró, al igual que el 26.5 por ciento de las que tenían cáncer de cuello uterino, el 14 por ciento de las que tenían cáncer de ovario, el 13 por ciento de las que tenían cáncer de esófago, el 13 por ciento de las que tenían cáncer de pulmón de células no pequeñas y el 7 por ciento de las que tenían cáncer endometrial.

Sin embargo, ninguno de los individuos con cáncer de próstata respondió al nuevo tratamiento en estudio.

Entre las personas que sí respondieron a la televisión, este resultado duró 5.7 meses en promedio y hasta 9.5 meses en algunos.

En cuanto a los efectos secundarios, los investigadores registraron que algunos participantes experimentaron hemorragias nasales, fatiga, náuseas y problemas oculares. Sin embargo, a mitad del ensayo clínico, el equipo pudo modificar el protocolo de intervención para minimizar la probabilidad de problemas oculares.

Una’necesidad desesperada’ de tratamientos novedosos
Los investigadores ahora están probando la efectividad de la televisión en otros tipos de cáncer, como el cáncer intestinal, el cáncer de páncreas y el carcinoma escamocelular de cabeza y cuello. También están probando el medicamento en un ensayo clínico de fase II como tratamiento de segunda línea para los tumores de cáncer de cuello uterino que no responden a la terapia inicial.

«La televisión tiene efectos secundarios manejables, y vimos algunas buenas respuestas en los pacientes de nuestro ensayo, todos los cuales tenían cáncer en etapa tardía que habían sido fuertemente pretratados con otros medicamentos y que se habían quedado sin otras opciones», dice el Prof. de Bono.

Los investigadores ahora también están analizando muestras de biopsia que recolectaron de los participantes al inicio del ensayo actual, con la esperanza de que puedan encontrar un marcador que les ayude a identificar a otros individuos que probablemente responderán bien a la televisión.

«Ya hemos comenzado ensayos adicionales de este nuevo medicamento en diferentes tipos de tumores y como tratamiento de segunda línea para el cáncer de cuello uterino, donde las tasas de respuesta fueron particularmente altas. También estamos desarrollando una prueba para elegir a los pacientes con más probabilidades de responder», señala de Bono.

El Prof. Paul Workman, quien es director ejecutivo del Instituto de Investigación del Cáncer y no tuvo participación directa en este estudio, también enfatiza la importancia de un nuevo medicamento, como la televisión, para mejorar el pronóstico de cánceres avanzados y agresivos.

«Hemos visto grandes avances contra el cáncer en las últimas décadas, pero muchos tipos de tumores siguen siendo muy difíciles de tratar una vez que el cáncer ha comenzado a diseminarse. Necesitamos desesperadamente tratamientos innovadores como éste que puedan atacar los cánceres de formas totalmente nuevas y seguir siendo eficaces incluso contra los tumores que se han vuelto resistentes a las terapias estándar».

Prof. Paul Workman