Un estudio reciente se sumerge en los detalles de cómo exactamente cómo las células fijan las mutaciones del ADN. Los investigadores proporcionan una nueva perspectiva de la llamada reparación impecable del ADN.

La investigación del cáncer a menudo implica un enfoque múltiple.

Por supuesto, probar nuevos tratamientos y encontrar nuevas formas de atacar los tumores es de suma importancia.

Al mismo tiempo, también es vital entender los mecanismos que conducen al cáncer en primer lugar.

Es sólo separando la complejidad del cáncer que podemos aprender a superarlo de una vez por todas.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Copenhague en Dinamarca está particularmente interesado en los mecanismos detrás de la reparación del ADN.

Mutaciones del ADN
Cuando una célula se divide, el ADN dentro de ella también se divide y se replica. A veces, esa replicación es imperfecta y produce una mutación.

Las mutaciones también pueden ocurrir durante procesos metabólicos normales o debido a factores externos, como fumar tabaco o la exposición a la luz ultravioleta.

Con el tiempo, las mutaciones pueden acumularse. En algunas células, esto causa un estado de latencia llamado senescencia. En otras células, termina en muerte celular programada. Otros aún perderán su capacidad de entender instrucciones y crecerán fuera de control, formando eventualmente un tumor canceroso.

Después de unas seis mutaciones, una célula puede volverse cancerosa.

Debido a que el daño al ADN es una parte natural de la vida, las células han desarrollado sistemas moleculares para repararlo. Los investigadores estudiaron recientemente uno de los mecanismos principales. Publicaron sus hallazgos en la revista Nature Cell Biology.

El’sistema impecable’.
Las células tienen dos sistemas primarios de reparación, uno de los cuales es mucho más efectivo que el otro. El sistema de reparación de mejor rendimiento utiliza un proceso llamado recombinación homóloga. Los autores lo describen como el sistema perfecto.

Este sistema crea un perfecto reemplazo tridimensional del ADN dañado, mientras que el método menos preciso simplemente «pega» las cadenas de ADN de una manera más aleatoria, dejando espacio para los errores.

En sus esfuerzos por entender cómo una célula decide cuál de los dos mecanismos utilizar, el equipo identificó un «escáner» dentro de las células.

Este escáner decide si activa o no la reparación de ADN impecable. Una vez desencadenada, esta vía corrige las mutaciones que de otra manera podrían conducir al cáncer. Entender cómo el cuerpo promueve este proceso sería útil para los científicos que buscan prevenir la aparición del cáncer.

«Hemos descubierto cómo la célula lanza el sistema impecable para la reparación de daños graves en el ADN y, por lo tanto, protege contra el cáncer. Esto se hace usando una proteína que se podría llamar un’escáner’, que escanea las histonas en la célula y sobre esa base inicia el proceso de reparación».

Investigadora principal Prof. Anja Groth
Las histonas son proteínas que ayudan a empaquetar el ADN; también desempeñan un papel en la regulación de la expresión génica.

Cuando los investigadores examinaron los dos procesos de reparación del ADN, encontraron que el método de reparación del ADN menos efectivo era mucho más fácil de activar, así que el cuerpo lo usaba con más frecuencia.

BARD1, el supresor de tumores
Los investigadores han descrito previamente muchos «supresores de tumores», uno de los cuales es el BARD1. Los supresores de tumores son genes que interrumpen uno de los pasos entre las células sanas y las células cancerosas, reduciendo el riesgo de cáncer.

En este estudio reciente, el equipo demostró que BARD1 actúa como el escáner descrito anteriormente. Esta es la primera vez que los científicos observan el BARD1 trabajando de esta manera.

Los autores dicen que BARD1 desencadena una cascada de mensajeros que ponen en marcha el impecable sistema de reparación del ADN, arreglando así las mutaciones y, en última instancia, reduciendo el riesgo de cáncer.

Cuando una célula se prepara para dividirse en dos, por un corto tiempo, lleva dos cadenas de ADN idénticas. BARD1 detecta cuando una célula está en esta fase y, si lo está, bloquea el sistema menos eficiente de reparación del ADN. La reparación impecable se activa y utiliza la cadena duplicada para reparar el ADN de forma impecable.

A partir de estos hallazgos, los investigadores esperan encontrar maneras de influir en estos mecanismos de reparación para crear nuevos y mejores tratamientos contra el cáncer.

Aunque esta línea de investigación se encuentra en su infancia, es fascinante y emocionante obtener una nueva visión de la forma en que nuestros cuerpos se protegen del cáncer.