El Hospital Infanta Leonor extirpa las glándulas suprarrenales por laparoscopia y abordaje anterior.

En un único acto quirúrgico y realizando sólo cuatro mínimas incisiones en la piel.



- La paciente intervenida sufre el síndrome de Von Hippel Lindau (VHL), una rara enfermedad hereditaria Es una intervención de gran complejidad de la que no existen precedentes en la literatura científica española


Madrid, noviembre de 2009.- El Servicio de Cirugía General y de Aparato Digestivo del Hospital Infanta Leonor de Madrid ha extirpado por laparoscopia las dos glándulas suprarrenales en un solo acto quirúrgico, realizando cuatro mínimas incisiones y con la paciente en posición de decúbito supino, es decir, boca arriba. Es en este abordaje anterior donde radica la novedad de la intervención, frente al tradicional acceso posterolateral.

De hecho, en la literatura científica española no existen precedentes de una cirugía de estas características (Adrenalectomía bilateral laparoscópica con cuatro puertos de acceso y por abordaje anterior), por lo que se trata de una intervención pionera en España.

La intervención, realizada por un equipo de cirujanos liderados por el Dr. Jesús Manuel Argüello, se llevó a cabo con éxito en una mujer joven que sufre el síndrome de Von Hippel Lindau (VHL), una enfermedad hereditaria poco frecuente ocasionada por la mutación de un gen y que predispone al desarrollo de tumores en diferentes órganos.

La paciente, que se recuperó satisfactoriamente 48 horas después de la operación y evoluciona favorablemente, fue diagnosticada del síndrome VHL por los Servicios de Oftalmología y Endocrinología del Hospital Infanta Leonor a raíz de la presencia conjunta de un angioma retiniano, que le ocasionaba pérdida de visión, y de feocromocitomas en ambas glándulas suprarrenales.

Los feocromocitomas son un tipo de tumores que segregan altas concentraciones de unas sustancias, llamadas catecolaminas, causantes de un aumento de la presión arterial, lo que desencadena una serie de síntomas como dolores de cabeza, aumento de la sudoración, palpitaciones, dolor torácico y ansiedad.

En cuanto a las glándulas suprarrenales, están situadas en la parte superior de cada riñón y, además de producir catecolaminas, segregan otras hormonas imprescindibles para el buen funcionamiento del organismo, como el cortisol y la testosterona, entre otras, por lo que la extirpación simultánea de ambas supone importantes riesgos y obliga al paciente intervenido a tomar medicación hormonal sustitutiva de por vida y someterse a controles periódicos exhaustivos.

Cuatro incisiones de sólo un centímetro

La intervención, de gran complejidad quirúrgica y anestésica, se llevó a cabo por laparoscopia. Para ello se realizaron cuatro pequeñas incisiones en la piel -de sólo un centímetro de longitud cada una de ellas- por las que se introdujeron unas cánulas o tubos con los que se accedió al interior del abdomen.

A través de esas pequeñas conducciones viaja un elemento óptico que permite visualizar desde fuera, en un monitor de televisión, la intervención y el instrumental quirúrgico (pinzas, bisturí, aspirador, etc.) empleado.

La laparoscopia presenta importantes ventajas, principalmente para el paciente, pues las incisiones que se realizan durante la operación son mínimas, lo que resulta menos traumático desde el punto de vista estético, y reduce el dolor postoperatorio. Además, hay un menor riesgo de que se produzcan hernias de las cicatrices y la estancia hospitalaria se acorta.

Esta técnica permite también mayor precisión durante la cirugía, pues utiliza cámaras de alta definición y aproximación, lo que facilita la labor de los cirujanos.

El Hospital Infanta Leonor es un centro público de Madrid capital que atiende a los distritos de Villa y Puente de Vallecas (325.000 habitantes). Dotado con 264 camas y 11 quirófanos, el próximo mes de febrero cumplirá dos años de actividad.