La enfermería incorpora a la ecografía como nueva herramienta de trabajo para las punciones.

V Curso de Accesos Vasculares para Hemodiálisis, organizado por la Fundación Española de Diálisis y la Sociedad Española de Diálisis y Trasplante (SEDYT), con la colaboración de la Sociedad Española de Enfermería Nefrológica (SEDEN), la Sociedad del Norte de Angiología y Cirugía Vascular, y la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao. 



- La técnica se emplea especialmente en pacientes en hemodiálisis (más de 2.000 personas en todo el País Vasco), que han de ser pinchadas en su fístula arteriovenosa cada dos días para realizarse la técnica de sustitución renal (diálisis) de forma correcta

- Las uniones de arterias y venas (fístulas arteriovenosas) se les realizan a los pacientes que precisan hemodiálisis para que se pueda hacer adecuadamente este procedimiento de depuración de la sangre 

- La ecografía permite al enfermero “ver” al momento e in situ la fístula en la que hay que realizar la punción, con una técnica no invasiva y sin tener que derivar al paciente a los servicios de imagen médica (resonancia magnética, etc.) 

- El uso del ecógrafo por parte de la enfermería supone un avance de gran importancia en la seguridad clínica de los pacientes y en una mejor calidad asistencial


Bilbao, noviembre de 2010.- En el País Vasco, más de 2.000 personas tienen que acudir cada dos días, durante toda su vida, a los servicios de nefrología de los centros sanitarios para someterse a una hemodiálisis. “Uno de los aspectos más importantes para conseguir una filtración adecuada de su sangre es la calidad de su fístula arteriovenosa, una unión de venas y arterias que se les hace quirúrgicamente a estos pacientes, para que, por ella, pueda salir un caudal suficiente de sangre. Esta fístula, cada dos días, hay que pincharla para poder realizar la hemodiálisis”.

Tal y como explica Javier Hernández, enfermero de la unidad de Nefrología del vizcaíno Hospital Galdakao-Usansolo, “en muchas ocasiones estas fístulas presentan estrechamientos (estenosis), hematomas y otras complicaciones que hacen muy difícil el poder acertar en la punción. Esto, para una persona que debe ser pinchada cada dos días, es algo de una importancia casi vital”.

Esta nueva aplicación de la ecografía por parte de los profesionales enfermeros, será presentada por Javier Hernández en el seno del V Curso de Accesos Vasculares para Hemodiálisis, que comenzó el pasado viernes en Bilbao en el Palacio Euskalduna, organizado por la Sociedad Española de Diálisis y Trasplante (SEDYT) y la Fundación Española de Diálisis, con la colaboración de la Sociedad Española de Enfermería Nefrológica (SEDEN), la Sociedad del Norte de Angiología y Cirugía Vascular, y la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao. El curso, además de estar orientado a nefrólogos, angiólogos y cirujanos vasculares, también comprende un importante contenido docente dirigido a enfermeros de Nefrología.

Los enfermeros y enfermeras de la unidad de nefrología del Hospital Galdakao-Usansolo han empezado a emplear ecógrafos para guiar correctamente las punciones durante la hemodiálisis: “La ecografía nos permite disponer de una herramienta con la que podemos ver inmediatamente y en tiempo real el diámetro, profundidad y dirección de los vasos. En el caso de las fístulas arteriovenosas, cuando existen problemas como los estrechamientos de los vasos, aneurismas u otras complicaciones, podemos detectarlos adecuadamente y realizar nuestro cometido al paciente con una seguridad mucho mayor. De este modo, nosotros realizamos una intervención enfermera con la máxima calidad asistencial y el paciente es atendido también con la máxima seguridad clínica disponible”.

Asimismo, el enfermero ha puesto de relieve que el paciente “ya no tiene que ser derivado a los servicios de imagen médica en los que comprobar, con otras pruebas como la resonancia magnética, la situación de los diferentes vasos sanguíneos. Además, en estos casos, el paciente y nosotros hemos de esperar que se le haga la prueba y que ésta sea informada por el radiólogo, con lo que todo el proceso se puede ralentizar un día. Con la ecografía, la información que necesitamos la obtenemos directamente y en el momento, y con una prueba de imagen no invasiva y sin radiación. La calidad de vida de los pacientes con hemodiálisis se ve muy mejorada con esta técnica”.

La intervención de Javier Hernández tiene como título “Investigación de los accesos vasculares; punción con ecografía dirigida de la fístula arteriovenosa dificultosa”, y se desarrolla en el contexto de la “Mesa redonda sobre los cuidados de enfermería en el paciente renal crónico”, en la que también se abordaran los “Cuidados de enfermería en el control de los catéteres venosos” y los “Cuidados de enfermería en las fístulas arteriovenosas”. La mesa estará moderada por María Jesús Rollán, presidenta de la Sociedad Española de Enfermería Nefrológica y por la profesora Maite Feito, directora de la Escuela de Enfermería de Leioa.