Primera aplicación en cataluña de un tratamiento definitivo para la vista cansada. 


- El oftalmólogo Joaquim Cabot, pionero en Cataluña en la aplicación del único tratamiento para la presbicia mediante cirugía no invasiva 

- Efectiva a partir de los 45 años, se realiza en sólo 20 segundos, con una rápida recuperación y efectos perdurables en el tiempo 

- Las primeras intervenciones se iniciaron en Abril en Barcelona


Barcelona, Junio de 2010.-
Desde la pasada semana, los catalanes afectados por la presbicia (100% de la población mayor de 45 años) cuentan con una alternativa eficaz y definitiva a los tratamientos habituales y a las gafas. Se trata de una técnica mediante micropulsos, denominada INTRACORTM, desarrollada por Technolas Perfect Vision. Es mínimamente invasiva, ya que, a diferencia de otros tratamientos, no se realiza ningún corte en la córnea. El proceso dura aproximadamente 20 segundos y, al no haber incisión, la recuperación es muy rápida, unas horas más tarde el paciente ya puede dejar de utilizar gafas y llevar una vida normal.

INTRACOR es una técnica innovadora que se aplica por primera vez en Cataluña de la mano del Dr. Joaquim Cabot, Director de Oftalmoplus, en el Institut Oftàlmic de Cirurgia Avançada i Tractament (IOCAT) de Barcelona. Consiste en la utilización de luz infrarroja, mediante una tecnología de micropulsos que altera la curvatura de la córnea, actuando con total precisión según la profundidad requerida. Al recuperar la córnea la curvatura adecuada, el paciente puede ver a todas las distancias: lejos, cerca e intermedia (como el trabajo con ordenadores). INTRACOR permite cambiar la curvatura de la córnea sin alterar el tejido; por ello, esta técnica está científicamente diseñada para que sus efectos sean perdurables en el tiempo.

El paciente no siente nada durante la aplicación, ya que cada pulso es disparado en cuestión de fracciones de segundos. El tratamiento es indoloro, sin heridas ni cortes y dura unos minutos. El efecto deseado se comienza a apreciar el mismo día de aplicación de la técnica.

En España se ha comenzado a aplicar este tratamiento en La Coruña, Madrid y Sevilla y ahora en Barcelona. Ya se han intervenido con éxito más de 2.500 pacientes en otros países como Alemania, Francia, Inglaterra, Italia, Bélgica, Noruega, Turquía o Colombia.

Sobre la Presbicia o vista cansada

La presbicia o vista cansada consiste en la disminución de la capacidad de enfoque del ojo. El cristalino natural del ojo sirve para enfocar las imágenes y objetos que se encuentran a diferentes distancias. Para poder observar claramente los objetos cercanos, el ojo necesita realizar una modificación en la forma del cristalino mediante el movimiento de los músculos ciliares. Con el paso del tiempo el cristalino se endurece, disminuye su capacidad de adaptación y pierde flexibilidad. Por ello, el ojo no puede enfocar con nitidez los objetos cercanos. A partir de los 45 años la presbicia afecta al 100 % de la población.

La presbicia afecta a 19 millones de españoles. En Cataluña este segmento alcanza cerca de un millón y medio de personas. Hasta la llegada de INTRACOR, el mejor tratamiento era la implantación de una lente intraocular o la utilización de gafas o lentes de contacto, pero no se descartaba que con el tiempo aumentasen las dioptrías.

Ventajas de INTRACOR

SEGURIDAD

- El riesgo de infección es mínimo al no utilizar cirugía agresiva.
- La técnica de micropulsos mantiene la integridad de la córnea, ya que no elimina ni debilita su tejido.
- Es una técnica completamente ambulatoria, no necesita hospitalización.

EFECTIVIDAD

- La recuperación visual es rápida, unas horas después ya se puede leer sin gafas.
- A diferencia de otros tratamientos para la presbicia, con INTRACORTM no se pierde la visión a distancia larga o intermedia.
- Este tratamiento se puede realizar en combinación con la corrección de la hipermetropía.

INTRACOR posee la certificación de la Unión Europea que acredita la eficacia y la seguridad de la técnica. Ha superado el estudio clínico siguiendo las normas europeas y ha sido evaluada por un comité médico-científico que confirma que la técnica es efectiva (elimina la presbicia) y segura (el riesgo de perder visión o de contraer infecciones es ínfimo).

Como cualquier tratamiento médico, requiere un examen exhaustivo previo por parte del oftalmólogo.