Carlos Ferrater, arquitecto de la clínica que IMQ construye en Zorrozaurre, recibe el Premio Nacional de Arquitectura por su trayectoria.


- El jurado ha destacado la trayectoria de Ferrater y “haberse convertido en referente para varias generaciones de arquitectos dentro y fuera de España”

- El arquitecto catalán recibirá antes del verano el galardón promovido por el Ministerio de Vivienda en Madrid

- Los arquitectos Santiago Calatrava, Oriol Bohígas o Matilde Ucelay han sido premiados en anteriores ediciones

- Carlos Ferrater es junto a Alfonso Casares, responsable del diseño de la clínica que IMQ construye en Zorrozaurre, llamada a convertirse en referente de la sanidad privada en Euskadi


Bilbao, junio de 2010.- El arquitecto Carlos Ferrater, responsable junto a Alfonso Casares del diseño de la futura clínica que IMQ construye en Zorrozaurre, llamada a ser el referente de la sanidad privada en Euskadi, recibirá antes del verano en Madrid el Premio Nacional de Arquitectura 2009 de manos de la Ministra de Vivienda, Beatriz Corredor.

El jurado, presidido por la Ministra de Vivienda, y constituido por representantes del Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España, del Consejo General de la Arquitectura Técnica de España y de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, ha destacado la trayectoria del arquitecto catalán, plagada de premios nacionales e internacionales, así como haberse convertido en “referencia indiscutible para varias generaciones de arquitectos, dentro y fuera de España”. Ferrater pasa así a engrosar la lista de premiados con este galardón en ediciones anteriores junto a Oriol Bohígas, Santiago Calatrava y Matilde Ucelay.

Curriculum

Carlos Ferrater nace en Barcelona en 1944. Es Doctor arquitecto y Catedrático de proyectos arquitectónicos de la Universitat Politécnica de Catalunya y Director de la Cátedra Blanca de Barcelona, además de Académico electo de la Real Academia de Belles Arts de Sant Jordi. Ha sido investido Doctor Honoris causa por la Universidad de Trieste. Desde el año 2000 ha recibido cuatro premios FAD, el Premio Ciudad de Barcelona en sus ediciones de 1999 y 2008, el Premio Nacional de Arquitectura 2001 por el Palacio de Congresos de Catalunya, el premio internacional de arquitectura Brunel 2005, Dinamarca, el premio BigMat en 2009 y el Premio Ascer 2009 por el Paseo marítimo de Benidorm, entre otros galardones.

Es autor entre otras de las obras de las 3 manzanas en la Villa Olímpica de Barcelona, la Villa Olímpica del Valle Hebrón, el Jardín Botánico de Barcelona, la Estación Intermodal de Zaragoza, la torre Aquileia en Venecia, el Parque de las Ciencias en Granada, el Paseo Marítimo de la Playa de Poniente de Benidorm y la Torre Mediapro en Barcelona.

En la actualidad realiza, entre otras obras, el Centro Cultural des Jacobins en Le Mans, la Casa AA en Sant Cugat, la Biblioteca de Vila-real, las Sedes Corporativas de FGC y GISA en la Vía Augusta de Barcelona, la ciudad de la Música en Sabadell, Bodegas en Toro, viviendas en Abandoibarra y el Hospital IMQ en Zorrozaure, en Bilbao.

Clínica de IMQ en Zorrozaurre

La clínica que IMQ construye en Zorrozaurre, que en dos años se convertirá en el mayor centro sanitario privado de Euskadi, llevará la impronta del ganador del Premio Nacional de Arquitectura. Contará con más de 30.000 metros cuadrados de superficie construida, en una parcela de más de 9.000 metros cuadrados, y donde IMQ invertirá alrededor de 85 millones de euros.

La fachada poligonal del edificio, prevista para la hospitalización, convierte a este bloque en la pieza más singular del proyecto, y probablemente en la imagen del mismo. Este perfil poligonal se modifica en cada planta dando como resultado una imagen arquitectónica muy potente que encajará perfectamente en el entorno de la futura remodelación del área de Zorrozaurre.

Las habitaciones se han dispuesto de forma que buscan las mejores vistas posibles, disponiendo de 3 suites en cada planta en los extremos más singulares, que coinciden con las zonas de mayor superficie y que, por tanto, se adecúan mejor a las necesidades de estas piezas.

El objetivo ha sido crear un edificio con ambiente sosegado y luminoso que favorezca la realización de un trabajo asistencial en el que son básicos estos elementos como soporte de las relaciones adecuadas entre los pacientes y los profesionales sanitarios. Asimismo, se ha previsto un edificio bajo y horizontal para los servicios centrales que se acople perfectamente a su entorno y con la pretensión de convertirse en un edificio de referencia en los márgenes de la ría de Bilbao.

El Igualatorio ha proyectado su futuro centro médico con carácter integral y ofrecerá servicios de todas las especialidades médico-quirúrgicas. Contará con medios diagnósticos y terapéuticos de última generación, servicios de urgencia de calidad, Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en funcionamiento los 365 días durante las 24 horas, área materno-infantil, unidad de oncología etc. Asimismo, el centro dispondrá de espacios dedicados a consultas médicas que faciliten el contacto entre pacientes y profesionales, lo que revertirá en una mejor asistencia global, y 210 plazas de hospitalización. Otro de sus activos básicos será su amplio equipo de profesionales sanitarios de reconocido prestigio y experiencia.