Por primera vez un fármaco mejora los síntomas de la enfermedad de Huntington.

El estudio ha sido liderado por un investigador español del CIBERNED.



- El Dr. Justo García de Yébenes, investigador del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Neurodegenerativas (CIBERNED) y jefe de la Unidad de Enfermedades Neurodegenerativas del Hospital Ramón y Cajal de Madrid es el investigador principal del estudio europeo.

- La Fase III del estudio “MermaiHD”, en el que han participado 437 pacientes de Huntington procedentes de 8 países europeos, ha demostrado clínica y estadísticamente que el fármaco Huntexil® (pridopidina) mejora significativamente la función motora de los enfermos de Huntington sin presentar efectos secundarios.

- La posibilidad de este nuevo tratamiento para mejorar la función motora tiene un impacto directo en la calidad de vida y la salud de todos los afectados por esta enfermedad: 4.000 en España, 50.000 en Europa y más de 30.000 en Estados Unidos.

- El Huntington es una enfermedad rara (ER) que se manifiesta entre los 35 y los 45 años de edad, produciendo importantes alteraciones cognitivas, psiquiátricas y motoras.


Madrid, 25 de febrero de 2009.- Por primera vez un estudio europeo en Fase III demuestra, tanto clínica como estadísticamente, las posibilidades terapéuticas de un nuevo fármaco para mejorar los síntomas de la enfermedad de Huntington, lo que representa un importante avance para las 4.000 personas en España y más de 50.000 en Europa que padecen esta patología neurodegenerativa hereditaria que se desencadena por una mutación genética, que causa discapacidad y que conduce inevitablemente a la muerte al cabo de 10-20 años.

Huntexil® (pridopidina) es un fármaco de síntesis tradicional desarrollado por la compañía biotecnológica danesa Neurosearch, cuyos efectos han sido demostrados y contrastados en el estudio MermaiHD, el cual ha sido coordinado por doctor español miembro del CIBERNED Justo García de Yébenes en calidad de investigador principal.

El estudio ha demostrado efectos positivos sobre la función motora voluntaria como criterio de valoración primario/fundamental. Además, los datos obtenidos de los 437 pacientes con Huntington que han participado en el estudio demuestran como durante los 6 meses en que fueron tratados con Huntexil® 45mg BID (2 veces al día) mejoraron globalmente los síntomas motores, tanto voluntarios como involuntarios, asociados con la enfermedad, incluyendo la distonía y los movimientos oculares.

Así, el tratamiento con el fármaco pone de manifiesto significativas mejorías en los pacientes tratados con dosis de 90 mgrs./día si se compara con los pacientes que fueron tratados con placebo o con dosis de 45 mgrs./día. Entre éstas destacan: 

- Efectos positivos sobre la función motora, los cuales se han producido también en los pacientes medicados simultáneamente con antipsicóticos (40%), lo que pone de manifiesto la ausencia de interacción con otros medicamentos que habitualmente se utilizan para el tratamiento de esta enfermedad (neurolépticos/tranquilizantes).

- Mejoras en otros síntomas motores, tanto voluntarios como involuntarios, asociados con la enfermedad, tales como distonía (movimientos involuntarios y posturas sostenidas), movimientos oculares aunque no en corea (movimientos involuntarios irregulares y fluctuantes).

- Recuperación de la función neurológica equivalente a la progresión de la enfermedad durante 1 año de su evolución natural.

- Mejoría de algunas funciones cognitivas. 

- Ausencia de efectos secundarios.

El estudio ha sido desarrollado en 32 centros europeos (de Austria, Bélgica, Francia, Alemania, Italia, Portugal España y Gran Bretaña) a través de la European Huntington Desease Network.

Los 437 pacientes fueron divididos en 3 grupos para ser tratados durante 6 meses en la fase de doble ciego: los tratados con dosis altas de medicación (2 veces al día), los que recibieron dosis medias (1 vez al día) y los que fueron tratados con placebo. Una vez finalizada en noviembre de 2009 la primera fase del estudio, el 90% de los pacientes actualmente siguen adelante con el tratamiento en una segunda fase abierta del estudio, cuya finalización está prevista para mayo de 2010.

La edad media de los pacientes es de 50,6 años y el tiempo desde que fueron diagnosticados 4,8 años. Sobre el total, 190 (43,5%) reciben medicación con antipsicóticos y 247 (56,5%) no.

Sobre el fármaco Huntexil® (pridopidina)

La pridopidina es una molécula pequeña que pertenece a una clase farmacológica llamada estabilizadores de la dopamina. Puede mejorar o inhibir la actividad de los estabilizadores de la dopamina en función de su nivel inicial. Si los niveles de actividad de la dopamina son demasiado altos, Huntexil® puede disminuirlos, pero si la actividad es demasiado baja los puede aumentar. Esto contrasta con la acción de los neurolépticos, con los cuales se produce una reducción en la actividad de este neurotransmisor independientemente del nivel inicial.

Tal y como apunta el doctor García de Yébenes, “La pridopidina es el primer fármaco que ha demostrado mejorar las capacidades motoras de los pacientes con la enfermedad de Huntington sin que se haya constatado su empeoramiento ni otros efectos secundarios, por lo que no compromete su seguridad”.

Resultados del estudio MermaiHD:

El objetivo del estudio liderado por el doctor del CIBERNED Justo García de Yébenes se centraba en examinar los efectos del fármaco Huntexil® conforme a los principales parámetros de evaluación de la enfermedad de Huntington. Los resultados obtenidos hasta el momento se corresponden con la fase de doble ciego del estudio (6 meses de duración).

Eficacia:

Tras 6 meses (26 semanas) de ser tratados con Huntexil®, los pacientes con la enfermedad de Huntington experimentaron mejorías en el control voluntario del movimiento, como criterio de valoración primario/fundamental, así como en otra serie de síntomas motores tanto voluntarios como involuntarios, incluyendo distonía y movimientos oculares, evaluados según la escala de valoración de los síntomas motores modificados (mMS – Modified Motor Score).

Evaluados los resultados tanto según el criterio de “intención de tratar” (ITT), que incluye todos los que iniciaron el estudio y fueron evaluados al menos una vez tras la administración del fármaco o placebo, como según el criterio de “por protocolo” (PP – 82% de los pacientes), que incluye a todos los pacientes que completaron el estudio, las mejorías alcanzaron significación estadística.

*Niveles de significación superiores al 99% (P<0.01)


Test cognitivo:

El estudio también incluía como criterio de valoración secundario la evaluación cognitiva a través del denominado Trail Making test. Tras los 6 meses de tratamiento, también se demostró una significante mejoría (ITT; p<0,05)

Seguridad y cumplimiento terapéutico:

Tras los 6 meses de tratamiento con el fármaco (correspondientes a la fase de doble ciego), menos de dos tercios de los pacientes presentaron episodios adversos y los existentes se distribuyeron de forma homogénea entre los pacientes tratados con el fármaco y los que recibieron placebo. Los síntomas más observados, con una frecuencia de entre el 3% y el 9%, fueron caídas, mareos, corea de Huntington, diarrea, nauseas, nasofaringitis (resfriados), depresión, fatiga e insomnio.

El estudio no pone de manifiesto el empeoramiento de los síntomas y signos de la enfermedad en los pacientes tratados con el fármaco frente a los tratados con placebo.

La enfermedad de Huntington suele presentarse entre los 35 y los 45 años, produciendo alteraciones cognitivas, psiquiátricas y motoras, de progresión muy lenta, durante 15 - 20 años

La enfermedad de Huntington (llamada también corea de Huntington y conocida antiguamente como baile de San Vito o mal de San Vito) es una enfermedad neurodegenerativa hereditaria (se desencadena por una mutación genética) que destruye paulatinamente unas regiones específicas del cerebro llamadas ganglios (núcleos) basales y conduce inevitablemente a la muerte.

Como enfermedad hereditaria, se presenta en una forma autosómica dominante, lo cual significa que cualquier niño en una familia en la cual uno de los progenitores esté afectado, tiene un 50% de probabilidad de heredar la mutación que causa la enfermedad.

Se presenta normalmente entre los 35 y los 45 años de edad (aproximadamente) y produce importantes alteraciones cognitivas, psiquiátricas y motoras, de progresión muy lenta, durante un periodo de 15 a 20 años. El rasgo externo más asociado a la enfermedad es el movimiento exagerado de las extremidades y la aparición de muecas repentinas. Además, se hace progresivamente difícil hablar y tragar. En las etapas finales de la enfermedad, la duración de los movimientos se alarga, manteniendo los miembros en posiciones complicadas y dolorosas durante un tiempo que puede prolongarse durante horas.

La prevalencia de la enfermedad se sitúa en 1 de cada 10.000 personas en los países occidentales. En total afecta aproximadamente a 70.000 personas entre Europa y Estados Unidos y es probable que haya unas 200.000 personas con riesgo de heredarla.

La excelencia de los investigadores españoles del CIBERNED

El doctor Justo García de Yébenes, investigador principal del estudio se dedica a la atención de pacientes con enfermedades neurodegenerativas y a la investigación de sus aspectos moleculares, y dirige la unidad de enfermedades neurodegenerativas del Hospital Ramón y Cajal de Madrid.

En este estudio también han participado muy eficazmente otros investigadores españoles entre quienes destacan Miquel Aguilar, Juan Andrés Burguera y Esteban Muñoz, investigadores principales de los centros Hospital de la Mutua de Terrasa, Hospital Universitario “La Fé” de Valencia y Hospital Clinic i Provincial de Barcelona, respectivamente.

Sobre el CIBERNED

El Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Neurodegenerativas (CIBERNED) es uno de los centros de referencia en España en investigación sobre enfermedades neurodegenerativas (END), tales como la de Alzheimer, Parkinson, Hurtington y ataxias y enfermedades neuromusculares. Creado en 2006, su principal objetivo es favorecer la investigación biomédica básica, la investigación clínica y la epidemiológica, así como potenciar que la investigación que se desarrolla en los laboratorios pueda concretarse y llegar al paciente (investigación traslacional).

Jurídicamente se organiza como un consorcio público donde participan diversas instituciones representativas de la Administración General del Estado, las Comunidades Autónomas y otras de carácter no institucional e integra un total de 60 grupos de investigación españoles que comparten un objetivo común: “la lucha contra la neurodegeneración”.

Los fondos gestionados por el CIBERNED proceden principalmente del Estado, concretamente del Ministerio de Ciencia e Innovación, quien los canaliza a través del Instituto de Salud Carlos III. No obstante, CIBERNED tiene potestad para poder captar otros recursos de fundaciones y/o fondos de investigación.

Además de la investigación básica y clínica, el CIBERNED tiene como objetivo favorecer la divulgación científica de calidad y hacer a la sociedad partícipe de su empeño en disminuir el impacto negativo de la neurodegeneración.