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Una de cada cuatro mujeres con cáncer padece tumores ginecológicos.
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USP Hospitales
 
Por USP Hospitales
Publicado el 28/05/2012
 
Aproximadamente el 23% de los cánceres diagnosticados en la mujer son ginecológicos, lo que supone que, prácticamente 1 de cada 4 mujeres con patologías neoplásicas padecen este tipo de tumores malignos. Son neoplasias prevenibles en algunos casos y, también, hay más probabilidades de que sean...

Una de cada cuatro mujeres con cáncer padece tumores ginecológicos.

II Jornadas de actualización en cáncer ginecológico.


- Cada año se diagnostican cerca de 500.000 nuevos casos en todo el mundo.


Sevilla, mayo de 2012.- Aproximadamente el 23% de los cánceres diagnosticados en la mujer son ginecológicos, lo que supone que, prácticamente 1 de cada 4 mujeres con patologías neoplásicas padecen este tipo de tumores malignos. Son neoplasias prevenibles en algunos casos y, también, hay más probabilidades de que sean altamente curables cuando se realiza un diagnóstico precoz con los medios diagnósticos y terapéuticos adecuados.

El cáncer de cuello uterino es el segundo cáncer ginecológico más frecuente en mujeres después del de mama en el mundo. Aproximadamente el 47% de las mujeres con carcinoma invasivo de cérvix se diagnostica antes de los 35 años.

Según la Asociación Española contra el Cáncer, entre el 80 y el 85% de los casos se registran en países en vías de desarrollo. Esto se debe a las campañas de diagnóstico precoz, que han jugado un papel esencial en la disminución de la incidencia de este tumor en los países desarrollados. Según el Doctor Vargas Lazcano, especialista en Ginecología y Obstetricia de la Unidad Integral de Oncología Ginecológica de USP Sagrado Corazón, “hace unos años, este tipo de cáncer era bastante desconocido entre las mujeres. Sin embargo, ahora están más concienciadas, suelen acudir habitualmente a revisiones ginecológicas y están más informadas.

Además, a nivel médico, hay más preocupación por el diagnóstico precoz, es decir, por el diagnóstico de las enfermedades pre-neoplásicas”.

La edad de mayor riesgo de padecer cáncer de cérvix, continúa Vargas, “se encuentra entre los 35 y los 60 años y se manifiesta a través de un sangrado vaginal inusual en periodos fuera de la menstruación y durante la menopausia, o bien tras el coito, mayor secreción vaginal, dolor pélvico o dolor durante las relaciones sexuales”.

El cáncer de cérvix no tiene ninguna influencia genética. “El cáncer de cérvix es una rara complicación de una enfermedad muy común como es la infección del cuello uterino por el virus del papiloma humano”, que es una causa necesaria pero no suficiente para desarrollar el cáncer de cérvix”, asegura el Dr. Vargas Lazcano. Y es que, además de la infección por este virus, es necesaria la presencia de una serie de “cofactores” como son: el tabaquismo, los anticonceptivos orales, enfermedades relacionadas con disminución de la inmunidad, determinadas infecciones de transmisión sexual, etc… para que la enfermedad pueda aparecer.

Es importante resaltar que la mayoría de las mujeres con infección por HPV no desarrollarán un cáncer de cérvix. Generalmente la infección desaparece sin ningún tratamiento, gracias a que el sistema inmune de la mujer ha sido capaz de controlar la infección viral. La infección por HPV puede estar presente durante años sin producir ninguna enfermedad ni, por supuesto, causar ningún síntoma.

Sobre la vacuna del HPV

Tal y como afirma el Doctor Vargas Lazcano, las vacunas son la mejor manera de prevención de esta enfermedad junto con la información, el uso del preservativo, además de evitar conductas sexuales “de riesgo”. “Ambas vacunas han demostrado su eficacia. Son inocuas, no tienen contenido genético y no introducen en el organismo genes virales. La edad recomendada de vacunación según la EMEA (Agencia Europea de Medicamentos) está entre los 9 y los 26 años, aunque hay países como Australia que vacunan a sus mujeres hasta los 40 años. Debido a que son vacunas profilácticas, lo ideal es hacerlo antes de haber mantenido relaciones sexuales para evitar así, el contagio por el virus”.

Una de las creencias erróneas sobre este tema es que si has mantenido relaciones sexuales no debes ni puedes vacunarte. Se trata de un error, ya que como explica el Doctor Vargas Lazcano muchas mujeres que han mantenido relaciones sexuales no están infectadas por el virus y son, por tanto, población susceptible de ser vacunada. “El riesgo de contraer el HPV se incrementa con el número de parejas sexuales de la mujer, así como con el número de parejas sexuales que haya tenido previamente su pareja actual y si es o no una pareja de riesgo” afirma el Doctor.

“Con la vacuna se estima que evitaremos 8 de cada 10 de cánceres de cérvix, pero quedará siempre la posibilidad de tener alguno de esos dos que se nos escapan y por este motivo todas las mujeres vacunadas deben seguir sus controles con la periodicidad que su ginecólogo le marque”.

II Jornadas de actualización en cáncer ginecológico

Tanto en el terreno del diagnóstico como en las terapias aplicadas en estas neoplasias de la mujer se están produciendo avances constantes que obligan al ginecólogo oncólogo a estar al día constantemente. Esto hace que el manejo de estas patologías requiera una coordinación perfecta entre los especialistas de esta rama. Conscientes de la importancia del tratamiento multidisciplinar de las patologías onco-ginecológicas, USP Sagrado Corazón, cuenta con la Unidad Integral de Oncología Ginecológica, en la que se integran los distintos especialistas, Médicos de Familia; prevención, Ginecólogos; detección precoz y Ginecólogos oncológicos y Oncólogos Clínicos para el tratamiento quirúrgico y posterior seguimiento, en caso de presentarse alguna patología neoplásica.

Para contribuir a esa actualización tan necesaria, USP Sagrado Corazón celebró los días 18 y 19 de mayo las II Jornadas sobre cáncer ginecológico: práctica clínica desde la sospecha a la enfermedad, con el fin de compartir protocolos y poner en común los avances en el tratamiento de las patologías oncológicas que afectan a la mujer, así como de las nuevas “tendencias” en el manejo de las mismas.