Diagnóstico individualizado y evaluación de la carga psicológica personal, claves para manejar las controversias en cirugía plástica pediátrica.

Conclusiones del debate sobre controversias en pediatría quirúrgica celebrado en la Acadèmia de Medicina de Cataluña.



Barcelona, Junio de 2009.- Un diagnóstico individualizado (teniendo en cuenta edad y familia), el equilibrio entre esfuerzo-resultado y riesgo-beneficio, y la valoración de la carga psicológica personal y del estigma social son las claves para manejar la controversia en cirugía plástica pediátrica. Así lo explicó Asteria Albert, del Servicio de Cirugía infantil del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, en el coloquio sobre “Controversias en pediatría quirúrgica” celebrado ayer en la Real Academia de Medicina de Cataluña (RAMC), y coordinado por el académico numerario Manuel Cruz.

Albert habló de las intervenciones quirúrgicas en el menor que están sujetas a controversia, y se centró en la cirugía plástica pediátrica. Expuso varios casos, como el ombligo cutáneo, las cicatrices inestéticas o la cirugía de los retoques, muy controvertida y cada vez “más demandada por adolescentes”. Se preguntó también si es recomendable aplicar un tratamiento primario en casos de hemangiomas, dado que la cirugía de las secuelas es difícil y algunos hemangiomas estigmatizan. Cuestionó también si son necesarias las intervenciones en casos de malformaciones menores en la oreja, como las orejas en asa, porque “el paciente no estará más sano después de la intervención”.

La doctora concluyó que en estos casos hay necesidades extramédicas a tener en cuenta y admitió que muchas veces la complejidad es alta, pero recordó que “no hay riesgo vital”, así que “si no es para mejorar sustancialmente, mejor no intervenir”, recomendó. A la hora de tomar estas decisiones, insistió en la importancia del sentido común y apuntó la necesidad de abrir un debate social en torno a este tema.

El académico numerario Manuel Cruz, pediatra y coordinador del coloquio, introdujo el debate sobre pediatría quirúrgica o cirugía pediátrica. Explicó que el fundamento de la cirugía pediátrica es el mismo que en cualquier otra cirugía, sólo que en este caso se centra en niños. Repasó el origen de esta disciplina, una historia muy vinculada a su propia trayectoria profesional.

Avances en anestesia pediátrica

Miguel Ángel Nalda, académico numerario de la RAMC, repasó la evolución de la anestesiología pediátrica, un tema que suscita gran interés, como demuestra el gran número de comunicaciones sobre este tema presentadas en el último congreso de la SEDAR (Sociedad Española de Anestesiología y Reanimación).

El doctor Nalda insistió en la necesidad de “no minusvalorar en ningún momento” la importancia que tiene para los niños que los actos anestésicos sean realizados por profesionales adecuadamente preparados, que no deben bajar la guardia en las intervenciones aparentemente más sencillas.


Controversias en apendicitis

Lluís Morales, académico correspondiente de la RAMC, destacó la importancia del diagnóstico precoz en apendicitis, cuyos síntomas comunes son la aparición de dolor abdominal seguido de la ausencia de apetito y, en menor grado, la aparición de náuseas y vómitos, y una fiebre moderada.

Los principales errores de diagnóstico en esta patología se deben a la aparición de diarreas, de síndrome miccional o a una situación apendicular anómala. También si el menor tiene menos de 6 años, esto dificulta el diagnóstico. Aseguró que el diagnóstico por imagen no suele ser necesario, pues es suficiente con una exploración para diagnosticarlo, excepto en los casos dudosos o de difícil diagnóstico, en los que incluso puede ser necesario recurrir a un TAC.

Acabada la intervención de los ponentes, se inició una discusión abierta con la participación del público.