El Gregorio Marañón logra que una niña sin nervios auditivos pueda oír con un implante.

A la niña, de dos años, que nació sorda, se le ha practicado un implante auditivo de tronco cerebral. 


- Es la primera que este hospital público madrileño realiza esta intervención a un menor 

- La niña ya percibe sonidos, seis meses después de la operación, y se prevé que sea capaz de hablar


España, febrero de 2012.- El Hospital Gregorio Marañón, de la red pública de la Comunidad de Madrid, ha llevado a cabo un importante avance médico al realizar un implante auditivo de tronco cerebral a una niña de dos años que nació sorda por ausencia de los nervios auditivos, y que gracias a esta intervención ahora es capaz de percibir sonidos.

Seis meses después de la intervención la niña percibe sonidos y se mantiene la esperanza de que sea capaz de hablar más adelante. El implante de tronco cerebral en el oído era la única opción posible para que la niña pudiera oír, ya que ni audífonos ni un implante coclear, técnica más común para este tipo de pacientes con hipoacusia profunda bilateral y una cóclea bien formada, hubieran resuelto su problema debido a la interrupción de la vía auditiva a través del nervio.

Los nervios auditivos conectan la vía auditiva con los núcleos cocleares situados en el tronco cerebral, donde se procesa la información sonora que percibimos desde el exterior.

La cirugía, que ha llevado a cabo el equipo médico del Gregorio Marañón con la colaboración del otorrinolaringólogo italiano Mario Sanna, consiste en la implantación de una placa de electrodos en el tronco cerebral de la niña para dar continuidad a la vía auditiva. Con la implantación de los electrodos se consigue que el impulso eléctrico llegue al córtex auditivo.

Una vez colocados los electrodos se realizan pruebas de estimulación para detectar su funcionalidad y el nivel de estimulación necesario. Al mismo tiempo se coloca un aparato receptor-transmisor en la cabeza del paciente, de forma subcutánea, es decir, por debajo de la piel. Este receptor capta el sonido de otro dispositivo colocado en el exterior de la cabeza de la paciente.

El receptor interno es el encargado de descodificar la señal que recibe del exterior para transformarla en impulsos eléctricos que llegan a cada uno de los electrodos, momento en el que la paciente recibe el estímulo que se propaga por la vía auditiva hasta el cerebro donde se procesarán los impulsos eléctricos recibidos.

Otorrinolaringólogos del hospital Gregorio Marañón ya habían intervenido con anterioridad, con esta técnica, a pacientes adultos por sordera secundaria a la extracción de tumores del nervio auditivo.